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martes, 21 de julio de 2015

Alión 2011

Para todo español amante del buen vino hablar de Vega Sicilia es hablar de la excelencia en la forma de entender la viticultura. Asentados en la Ribera del Duero con su bodega madre donde se crean joyas como Único o Valbuena 5º, llegó un momento en que se decidió dar un paso más en la manera de entender la fisonomía de esta empresa optando por abrirse a nuevos terroirs. Así nacen Alión, también en la Ribera del Duero, Pintia en Toro y Oremus en Hungría.

Alion es fruto de tres parcelas diferentes ubicadas: una de ellas en la propia finca Vega Sicilia, otra en Padilla de Duero y una tercera en Pesquera de Duero. Todas las cepas plantadas por Vega Sicilia no son utilizadas para hacer vino hasta que poseen una edad mínima de 10 años, en el caso de este Alión poseen todas una edad de entre 25 y 35 años de edad, asentadas sobre suelos con depósitos aluviales procedentes del propio Río Duero y con una capacidad de drenaje que garantiza la equilibrada maduración de sus uvas.

Estamos ante un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas nuevas de roble francés de primeras firmas, descansando posteriormente otros 18 ó 20 meses en botella antes de salir a la venta.

A la vista presenta un color picota con ribete ligeramente violáceo, de capa alta y con lágrima de media densidad, fina y brillante.

En nariz se muestra muy intenso y envolvente, emocionante. Entrega notas de fresas, frambuesas, chocolate, lácteos, una marcada mineralidad y un ligero matiz de hierbas de monte.

En boca posee una entrada potente, de explosiva frutosidad, muy goloso y con taninos sedosos. Dotado de una excelente acidez se descubre equilibrado, emocionante, riquísimo. Nos aporta notas de mermelada de ciruelas, fresas, vainilla, cacao, lácteos y roble cremoso. La retronasal se envuelve en aromas de queso de bola, especias y torrefactos. Final muy largo y gran persistencia.

Por unos 50€ se puede disfrutar de uno de los vinos más serios y deliciosos de nuestro país, una buena muestra del savoir-faire de la firma a la que pertenece. Marida bien con guisos de legumbres, caza menor y quesos bien curados. Mi calificación para este Alión en su añada de 2011 es de un 96 sobre 100.

viernes, 3 de julio de 2015

Dehesa de los Canónigos 2011

Asentada en una finca con más de 150 años de historia y cuyos límites son las propias aguas del río Duero, Dehesa de los Canónigos se ha convertido en una de las grandes bodegas de su denominación de origen por el buen hacer de sus actuales dueños y la calidad de sus viñedos que fueron los primeros en replantarse en la zona con cepas sanas procedentes de Borgoña.

De las magníficas 600 hectáreas de la finca sólo 70 se dedican al cultivo de la vid, con las variedades tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y albillo. Las dos primeras forman el exquisito coupage que hoy os traigo a estas páginas. Con una representación del 88% de uva tempranillo y un 12% de cabernet sauvignon, el vino ha recibido una crianza de 15 meses en barricas de roble americano de tostado medio y grano fino.

Quizás por su relación calidad-precio, se ha convertido en una de las mayores y más gratas sorpresas que me he encontrado en esto del vino en mucho tiempo.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete granate, de capa alta y lágrima fina de media densidad y ligeramente tintada.

En nariz se muestra muy envolvente e intenso, entrega notas de fresas, moras, cacao, mantequilla fresca y cerezas.

En boca posee una entrada amplia, mostrándose equlibrado, serio, delicado, riquísimo. Muestra unos taninos bien maduros y nos habla de fresas, ciruelas rojas, regaliz, cacao, café, dejando una sensación densa, casi se mastica. La retronasal entrega notas de fruta de hueso, licor de guindas y roble cremoso. Final de largo recorrido y gran persistencia.

Por unos 15€ podemos disfrutar de un vino sorprendente, elegante, un Ribera espectacular con la que para mí es la mejor composición de esta zona: la tempranillo y la cabernet de la mano para hacernos tocar el cielo. Marida bien con embutidos ibéricos, carnes rojas a la parrilla, quesos curados y un buen atún rojo a la plancha. Mi calificación para este Dehesa de los Canónigos en su añada de 2011 es de un 95 sobre 100.

jueves, 23 de abril de 2015

Cepa 21 Crianza 2009

Si en la anterior entrada os ofrecía una buena interpretación de la tempranillo riojana, hoy os traigo otra no menos buena, en este caso procedente de la otra gran región vinícola española: la Ribera del Duero. Y de casta le viene al galgo ya que este Cepa 21 procede de un nuevo proyecto liderado por la familia Moro, famosa por su otra emblemática Bodegas Emilio Moro, también afincada en la Ribera del Duero.

Sobre suelos con alternancia de capas calizas y arcillosas con ligeros afloramientos de canto aluvial y sedimentario crecen entre 800 y 900 metros de altitud los viñedos  a partir de los cuales se hacen unos vinos modernos, a través de una bodega minimalista y funcional.

Se trata de un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas nuevas de roble francés y americano.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete granate, muy cubierto y con lágrima tintada de media densidad.

En nariz se muestra intenso y algo floral. Notas de cerezas, fresas, flores blancas y un marcado matiz varietal se unen otros aromas procedentes de la madera como la cera, la trufa y el cacao.

En boca posee una entrada potente y fresca, muy frutal, aportando unos taninos maduros. Notas de fresas, cerezas, regaliz rojo y especias envuelven el paladar antes de dar paso a una retronasal que nos aporta recuerdos de confitura de moras y arándanos con un matiz balsámico. Final de recorrido amplio y buena persistencia.

Por unos 17€ podemos disfrutar de otra gran joya de la familia Moro, un vino potente y moderno dispuesto a ofrecer una gran alternativa a los vinos más clásicos de la zona sin dar la espalda a la tradición de la que procede. Marida bien con lechazo de la tierra o con un buen redondo de ternera con salsa de pimientos como el que nos obsequió en su casa mi buen amigo Carlos Lozano junto a este magnífico vino. Mi calificación para este Cepa 21 Crianza en su añada de 2009 es de un 91 sobre 100.

martes, 10 de marzo de 2015

Arzuaga Crianza 2012

Ya he tardado en traeros un vino de esta magnífica bodega de la Ribera del Duero asentada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Valladolid. Se trata de una de las grandes bodegas de una zona privilegiada para el cultivo de la vitis vinifera que, en el caso que hoy nos ocupa, da muestra del buen hacer de unas manos expertas en la elaboración de grandes vinos.

El Arzuaga Crianza es un coupage de tempranillo, cabernet sauvignon y merlot procedentes de las cepas más antiguas de los viñedos de esta bodega asentados en la finca La Planta, plantadas a 911 metros de altura sobre suelos arcillo-calcáreos. El vino ha recibido una crianza de 16 meses en barricas de roble francés (50%) y americano (50%).

Es un crianza con cuerpo, sabiduría y elegancia, fruto del mimo empleado por sus creadores.

A la vista presenta un color burdeos con ribete cereza, muy cubierto y con lágrima densa.

En nariz se muestra intenso y emocionante. Notas de chocolate puro, café, fresas frescas, ciruelas rojas y roble cremoso unidas a un matiz balsámico nos regalan belleza y complejidad en una fase olfativa memorable.

En boca posee una entrada potente y fresca mostrando unos taninos ligeramente secos que avisan de la juventud de este crianza. Sin duda este vino merecerá un seguimiento por nuestra parte en los próximos años ya que si alcanza en boca, con un poco más de reposo en botella, la calidad que muestra en nariz, se puede convertir en uno de los mejores crianza de nuestro país. Por el momento se muestra algo indomable, aunque siempre lo podemos decantar o simplemente dejarlo un tiempo servido en copa antes de consumirlo para que se oxigene. Entrega notas de cerezas, hierbas de monte y buena madera. En la retronasal nos trae recuerdos de incienso, cuero y fruta madura dando paso a un final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 16€ podemos disfrutar de un gran Ribera que, a buen seguro, será mucho más grande tras unos años de guarda responsable. Marida bien con carnes rojas, guisos de cordero, embutidos ibéricos y quesos bien curados. Mi calificación para este Arzuaga Crianza en su añada de 2012 es de un 91 sobre 100.

viernes, 27 de febrero de 2015

Celeste Roble 2013

Bodegas Torres es una de las más prolíficas y elegantes bodegas españolas, y poseen en su catálogo algunos vinos de auténtico renombre. No por ser más económico, este Celeste Roble baja un ápice su calidad.

Vestido en una botella elegante y de gran calidad y con una etiqueta evocadora, ya desde su diseño da buena muestra del cuidado que se ha tenido en su concepción, algo poco común en el rango de precio en que se mueve este vino.

Se trata de un monovarietal de uva tempranillo o tinto fino que ha recibido una corta pero bien aprovechada crianza de 3 meses en barricas de roble francés antes de ser embotellado.

A la vista presenta un color cereza con ribete violáceo, poco cubierto y con lágrima de media densidad.

En nariz entrega notas muy marcadas de frambuesas con fresas, golosina y un ligero tono de tabaco y cacao.

En boca posee una entrada amable y golosa que invita a beber. Es muy frutal y fresco y, a pesar de su juventud, muestra unos taninos maduros. Notas de frambuesas, fresas, hierbas frescas y un ligero matiz especiado envuelven el paladar de un dulzor frutal muy agradable. La retronasal nos habla de cerezas y regaliz dando paso a un final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 6€ podemos disfrutar de un Ribera del Duero riquísimo, ideal para disfrutar de tapeo, con todo tipo de aperitivos, ensaladas frescas y pescados a la plancha. Mi calificación para este Celeste Roble en su añada de 2013 es de un 90 sobre 100.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Neo Loquillo 2013

Por todos los que me conocen es bien conocido mi cariño y admiración por la figura del que, para mi, es el mejor grupo de rock español de todos los tiempos: Loquillo y Trogloditas. El propio Jose María Sanz (Loquillo), como buen sibarita, es un reconocido amante de los buenos vinos y al presentársele la oportunidad de poseer un vino con su nombre no dudó y se implicó en todo el proceso de creación del mismo.

A pesar de ser un vino joven, cosechero, es una buena muestra de una de las bodegas que más ha destacado en la Ribera del Duero en los últimos años: Neo. Se trata de un monovarietal de tinta del país (tempranillo) procedente de cepas de más de 60 años plantadas en vaso y con una vendimia manual, que ha recibido una crianza de 6 meses en barricas de roble francés en un 70% y americano en un 30%.

Un vino fácil de beber, muy agradable, quizás algo caro para lo que ofrece, pero un gran regalo para todos los amantes del mítico grupo catalán. Ideal para tomar de manera reposada mientras suenan de fondo compases inolvidables de títulos como El Rompeolas, Cadillac Solitario o Rock 'n Roll Star.

A la vista presenta un color granate con ribete rosado, media cobertura y lágrima de media densidad.

En nariz se muestra muy frutal, entregando notas de fresas, frambuesas, regaliz rojo, piruleta y hierbas de monte. Intenso y fresco.

En boca posee una entrada frutosa y fresca gracias a una muy buena acidez, mostrando unos taninos maduros. Notas de fresas, cerezas, fruta de hueso, especias y un matiz a establo desembocan en un ligero amargor final. La retronasal nos trae recuerdos de fruta madura y madera húmeda dando lugar a un final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 15€ se puede disfrutar de este vino, siempre que lo puedas encontrar en tienda, ya que su tirada limitada a solo 3000 botellas hace que la especulación le otorgue cifras bastante más altas. Atendiendo a lo puramente enológico es un buen vino, algo subido de precio, pero buen representante de su región vinícola y un magnífico regalo para cualquier seguidor de el Loco. Marida bien con carnes rojas a la plancha, guisos de legumbres, embutidos ibéricos y queso curado o semi curado. Mi calificación para este Neo Loquillo en su añada de 2013 es de un 89 sobre 100.

domingo, 19 de octubre de 2014

Don Miguel Comenge 2009

Comenge es una de esas pequeñas bodegas que, perteneciendo a una de las regiones vitivinícolas más respetada de nuestro país (la Ribera del Duero), no tiene su éxito en el nombre o publicidad en torno a su trabajo, sino en realizar pequeñas producciones de vinos sobresalientes.

Dentro de su catálogo, el vino que os traigo hoy es le estrella del mismo, procedente de una pequeña finca de 2,7 hectáreas en la localidad de Pesquera de Duero a 900 metros de altitud sobre una pobres laderas calizas que aportan unas propiedades organolépticas interesantísimas a este vino. La elaboración del mismo es natural, utilizando levaduras autóctonas en su fermentación y recibiendo una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Se trata de un coupage de tempranillo (90%) y cabernet sauvignon (10%) procedente del Pago de las Hontanillas, en la que probablemente ha sido su mejor añada hasta el día de hoy.

Recomiendo su decantación previa al consumo, no tanto en esta ocasión para oxigenar el vino (que está en su plenitud), como para retirar algunos sedimentos que se encuentran en el fondo de la botella, propios de una elaboración natural como la que ya he comentado.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete granate, muy cubierto y con lágrima densa, fina y brillante.

En nariz se muestra muy intenso. Notas de fresas, cacao, vainilla y hierbas de monte envuelven el paladar que se enriquece de matices minerales y balsámicos. Muy complejo.

En boca posee una entrada sedosa y amplia, con unos taninos maduros, una buena acidez y un ligero amargor final. Notas de cerezas, roble cremoso y un matiz tostado dan paso a una retronasal envuelta en fruta madura, notas lácteas y, de nuevo, matices tostados. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ podemos disfrutar de la joya de esta joven bodega (fundada en 1999) que en su añada de 2009 nos trae uno de los mejores Ribera del Duero que he tenido ocasión de probar. Marida bien con guisos de legumbres, cordero, carnes rojas, quesos curados y embutidos ibéricos. Mi calificación para este Don Miguel Comenge en su añada de 2009 es de un 95 sobre 100.

domingo, 24 de agosto de 2014

Lucero del Alba 2011

En la localidad de Padilla del Duero, cerca de Peñafiel, se erigen los viñedos de la Finca Pago de Lozoyales, donde el enólogo Sergio Ávila trabaja uno de los tempranillos más finos y elegantes de la Ribera del Duero. Gracias a un clima extremo y a unos suelos de producción muy pobre, se logra sacar la máxima expresión a esta variedad de uva que tan buen resultado ofrece en esta denominación de origen.

Apoyados en una agricultura sostenible de mínima intervención, con una vendimia manual, logran un producto excelente con una relación calidad-precio poco común en esta zona. El vino que hoy analizo es un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 6 meses en barricas nuevas de roble francés logrando en tan poco tiempo, por extraño que parezca, una gran armonía entre las virtudes de la fruta y la buena madera.

A la vista presenta un color picota con ribete cereza muy intenso, buena cobertura y lágrima de media densidad.

En nariz se muestra intenso y muy afrutado. Domina la presencia de fresas, frambuesas y moras unido a un ligero matiz especiado.. Balsámico.

En boca posee una entrada potente presentando una buena acidez y taninos maduros. Notas de ciruelas rojas, vainilla y madera húmeda se apoderan de nuestro paladar para dar paso a una retronasal que envía recuerdos de roble cremoso y lácteos. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 7€ se puede disfrutar de un Ribera auténtico, elegante y sumamente equilibrado, un vino muy bien hecho para su rango de precio. Marida bien con tapas de frituras, carnes blancas, ahumados, guisos y estofados. Un vino que me ha sorprendido sinceramente y que recomiendo por encima de otros muchos con más "nombre" procedentes de esta misma región vinícola. Mi calificación para este Lucero del Alba en su añada de 2011 es de un 90 sobre 100.

martes, 12 de agosto de 2014

Lambuena Crianza 2010

Me gusta acudir a vinotecas porque siempre suelo descubrir vinos nuevos. Cuando tienes cierto bagaje en este mundillo, sueles tener claro qué vinos te apetece probar, pero siempre hay casos en los que un buen producto se escapa por debajo del radar. El vino que hoy os traigo no ha recibido grandes calificaciones en algunas de las guías de vinos más prestigiosas de nuestro país pero, siguiendo el consejo de un trabajador de una de estas vinotecas, una botella de este crianza acabó en mi casa y al probarlo la sorpresa ha sido muy agradable.

Se trata de un monovarietal de uva tempranillo procedente de la Ribera del Duero, que ha recibido una crianza de 15 meses en barricas de roble americano (en un 60%) y francés (en un 40%). Las bodegas Lambuena se fundaron en 1989 en la localidad de Roa (Burgos) y son el producto del esfuerzo de tres hermanos por sacar adelante un proyecto familiar. Un proyecto que crece cada año en personal y en litros de buen vino producidos, señal esta que indica el buen rumbo de la bodega, especialmente teniendo en cuenta que siguen dedicándose a crear vinos de calidad.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete rubí, bien cubierto y con lágrima de media densidad.

En nariz entrega notas de cerezas y fruta de hueso mostrando una buena intensidad. A medida que se oxigena empiezan a aparecer matices de cacao, especias dulces y roble cremoso.

En boca posee una entrada amplia, frutosa y con unos taninos maduros. Aparecen notas de fruta madura y remolacha. Matices de buena madera, hierba mojada y, de nuevo, fruta madura, se adueñan de la retronasal para dar paso a un final de medio recorrido y buena persistencia.

Para mí ha sido, sin duda, un encuentro muy agradable con un vino equilibrado, con cierta complejidad y muy fácil de beber. Además sabiendo el precio que suelen tener los vinos con una crianza similar en esta denominación de origen, los 13€ de coste me han parecido bien ajustados. Marida bien con guisos de cordero, carnes rojas a la plancha, caza, quesos y embutidos ibéricos. Mi calificación para este Lambuena Crianza en su añada de 2010 es de un 91 sobre 100.

viernes, 25 de julio de 2014

Pruno 2012

Hay veces que la bendición de un crítico de la influencia de Robert Parker en un mundo como el vitivinícola es tan grande que puede cambiar el destino de una bodega. La calidad de los vinos de Finca Villacreces, en plena milla de oro de la Ribera del Duero, está fuera de toda duda. Pero no es hasta que el señor Parker decidió que este Pruno era el mejor vino del mundo por menos de 20 dólares que las ventas del mismo se multiplicaran de manera exponencial.

Se trata de un vino joven, coupage de tempranillo y cabernet sauvignon que ha recibido una crianza de 12 meses en barricas de roble francés. La vendimia se realiza de manera totalmente manual. Sorprende su elegancia, profundidad de matices e intensidad, para un vino que no supera los 10€. Un producto bien hecho, de extrema calidad, que rompe con la idea de que los buenos Ribera son muy caros.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete violáceo, bien cubierto y lágrima densa muy tintada.

En nariz se muestra intenso, envolvente, con notas de cerezas, grosellas, arándanos que imponen una identidad frutal muy marcada. Muestra también cierta mineralidad y matices  de cacao y torrefactos.

En boca es una explosión frutal, potente, con buena acidez y taninos ligeramente secos. Notas de fresas y grosellas envuelven nuestro paladar de frescura y jovialidad. Cerezas maduras, ciruelas y un ligero matiz a madera húmeda nos regalan una retronasal compleja y amplia que da paso a un final de medio recorrido y persistencia media.

Un vino excelente que cada año recibe de Parker calificaciones por encima de algunos de los mejores vinos mundiales de cualquier rango de precio. Yo seré más comedido, me parece un vino muy bueno, muy agradable, pero sin llegar a las cotas de complejidad de los más grandes. En manos de cada uno quedará juzgar en su justa medida y sobre todo y más importante, disfrutarlo como merece. Marida bien con carnes rojas y blancas a la plancha, quesos, pescados en salsa o a la plancha y embutidos de la zona. Mi calificación para este Pruno en su añada de 2012 es de un 90 sobre 100.

miércoles, 2 de julio de 2014

Protos Reserva 2009

Protos, además de ser una de las marcas de vino más reconocidas de nuestro país, también es una de las primeras en asentarse en la Ribera del Duero y de crear vinos de calidad en esta región. Ya en la exposición universal de 1929 en Barcelona se llevaron una medalla de oro por sus excelentes tintos. Bodega con mucha solera y tradición que ha trascendido su fama para seguir siendo fieles a un producto de calidad sin caer en exceso en lo comercial.

El vino que os traigo hoy es un monovarietal de tempranillo de la zona (tinta del país) que ha recibido una crianza de 18 meses en barricas de roble americano para luego "dormir" otros 24 meses en botella antes de salir a la venta. Un vino elegante y potente, como buen Ribera, que por unos 22€ muestra las virtudes de los grandes vinos de la zona.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete cereza, bien cubierto y con lágrima fina, tintada y de media densidad.

En nariz se muestra intenso y envolvente, casi embriagador. También se observa una presencia alcohólica que se matizará con unos años más en botella. Notas de moras y vainilla entregan un perfume de gran vino.

En boca posee una entrada amplia y muy potente. Muestra unos taninos finos, no del todo maduros pero muy elegantes. Se encuentran ahora notas de frutas rojas y roble cremoso. Fresas y vainilla en la retronasal dan paso a un final largo y con gran persistencia.

Una apuesta segura dentro de su denominación, Protos ofrece calidad y buenas maneras en toda su gama, desde su vino Roble hasta sus creaciones más selectas. Cuestión de gustos y bolsillo. A la hora de maridar se convertirá en fiel compañero de carnes rojas y blancas a la parrilla o plancha, magret de pato, guisos de cordero, caza, embutidos y quesos curados. Mi calificación para este Protos Reserva en su añada de 2009 es de un 92 sobre 100.

miércoles, 4 de junio de 2014

Malleolus 2008

La palabra malleolus en su traducción directa del latín significa majuelo, que es como se refieren a los viñedos en Pesquera de Duero. En esta localidad se erige la bodega Emilio Moro, una de las más importantes y representativas de la denominación Ribera del Duero. Sobre suelos calcáreos y arcillosos, a una altitud entre los 750 y 1000 metros, crecen las cepas de entre 25 y 75 años con las que se elabora este vino, que huye de las especificaciones rígidas de crianza o reserva para entregar un vino único, fiel muestra del terroir al que pertenece.

No deja de sorprenderme la esencia tan diferente que le sacan en esta denominación de origen a la tempranillo (aquí llamada tinto fino), mostrándose potente, intensa y muy aromática. En contra de lo habitual en esta región vinícola, este Malleolus no es un vino especialmente alcohólico (13,5 grados), y este de la añada de 2008 se muestra perfecto para disfrutar ahora.

No es un vino barato (se mueve entre los 30 y 32€), pero sí una apuesta segura para todo el que desee disfrutar de un gran Ribera. Se trata, como ya he comentado, de un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés Allier.

A la vista presenta un color picota oscuro, sin diferencia apenas con el ribete o menisco, cubierto y con lágrima de densidad media.

En nariz se muestra muy intenso y envolvente, con una base de frutos negros, cerezas y arándanos, que dan lugar a notas de coco y chocolate. Mineralidad.

En boca es algo menos intenso que en nariz, menos frutal, pero sumamente sedoso, con taninos que acarician la boca, notas de cacao, torrefactos, roble cremoso y con un matiz balsámico. Buena madera y tostados en la retronasal. Final largo y con buena persistencia.

Es un auténtico vinazo, redondo como pocos, de esos que da gusto sacar a la mesa ante cualquier eventualidad gastronómica. Ideal para maridar con carnes rojas, guisos de legumbres, quesos curados y embutidos ibéricos. De la misma bodega y por un precio mucho más asequible (unos 7€) recomiendo el Finca Resalso, un vino joven y muy agradable de beber. Mi calificación para este Malleolus en su añada de 2008 es de un 93 sobre 100.

domingo, 18 de mayo de 2014

Pago de Carraovejas Crianza 2011

"El único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando. No te acomodes. Como todo lo que es propio del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres."

Estas palabras no son mías, sino de Steve Jobs, pero las suscribo a pies juntillas. Cuando amas lo que haces las cosas solo pueden salir bien, y eso es lo que le pasó a Jose María Ruiz, un joven segoviano que a finales de los 70 empezó a gestar la idea de unir su pasión a su trabajo, para, pocos años después, en 1982, abrir un restaurante donde el cochinillo de la tierra y el buen vino se unirían para dar lugar a un comienzo emocionante. Comienzo que derivó en 1987 en la creación de una bodega que exaltara las cualidades de los grandes vinos y pusieran a la Ribera del Duero en el lugar que merecía. Y así fue.

Hoy, Pago de Carraovejas es una de las bodegas más reconocidas y reconocibles de su denominación de origen, y se convierte en garantía de calidad para todo el que se acerque a sus vinos. Gracias a la invitación de mi buen amigo Carlos Lozano he tenido la oportunidad de disfrutar este pasado viernes de una de las joyas de esta bodega, el crianza, aún joven, de la cosecha de 2011. Un vino que se muestra como un identificable Ribera, intenso y rotundo como, en general, lo son todos los vinos de Castilla y León.

El vino ha sido producto de la unión de las tres variedades que se han plantado en estos viñedos en una proporción que le da el protagonismo al tinto fino o tempranillo en un 93%, junto a un 5% de cabernet sauvignon y un 2% de merlot, pasando posteriormente a una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano nuevas y usadas para después enfrentarse a un natural proceso de clarificado con clara de huevo antes de ser embotellado.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete granate, muy cubierto y con lágrima de media densidad muy tintada.

En nariz tiene un comienzo muy frutal, donde se perciben notas a moras y fresas maduras, vainilla y lácteos, muy intenso. Aparecen también de fondo ligeros tonos herbáceos, a bosque y buenas resinas. Complejo.

En boca tiene una entrada potente, muy frutal, de nuevo fresas, moras e incluso frambuesas, acompañadas del frescor que le otorgan unos ácidos bien matizados. Es muy intenso, carnoso y algo tánico, presenta notas a buena madera y especias entregando una retronasal nuevamente con fruta madura y madera. Tiene un final largo y persistente. Es un vino enorme que se muestra en todo momento apasionado y muy disfrutable, amplio y rotundo.

En definitiva, no es un vino barato (unos 25€), pero es algo que olvidarás al encontrarte con uno de esos vinos que te harán volver una y otra vez a él. Por su contundencia y rotundidad aconsejo decantación, en nuestro caso le dimos una hora previa al consumo. Incluso preveo que uno o dos años más en botella no harán otra cosa que redondear aún más un producto que ya es impecable. Muy recomendable para acompañar un buen cochinillo, como le gustaría al propio Jose María Ruiz, y también buenas carnes rojas guisadas o a la parrilla así como quesos curados. Mi calificación para este Pago de Carraovejas Crianza en su añada de 2011 es de un 94 sobre 100.

lunes, 21 de abril de 2014

Pingus PSI 2010

Qué mejor manera de traer al blog el primer vino de la Ribera del Duero que con una creación del grandísimo enólogo danés Peter Sisseck. El año que viene se cumplirán 20 años desde que el señor Sisseck creó la bodega Pingus con la intención de ofrecer en España vinos muy especiales, como el calificó, de garage, que fueran fiel representante del terruño al que pertenecen y que mostraran una concentración y personalidad sin precedentes basadas en una vinificación clásica de uvas procedentes de cepas muy viejas.

No hay que negarle que los resultados le avalan, el crítico internacional Robert Parker ha bendecido varios de sus vinos con los míticos 100 puntos y su vino principal, Dominio de Pingus, aún cotizándose por encima de los 1000€ por botella, tiene vendida toda la producción cuando aún se encuentra en barrica. A día de hoy, el vino más caro de nuestro país.

Posteriormente Sisseck creó dos nuevos vinos más al alcance de todo el mundo, sin dejar de ser muy elitistas, Flor de Pingus (unos 95€ la botella) y el que hoy nos ocupa que se mueve en torno a los 30€. Monovarietal de la uva autóctona tempranillo, Pingus PSI es un vino fresco, menos profundo pero más frutal que sus "hermanos mayores" y buen reflejo de lo que puede aportar su denominación de origen.

A la vista se muestra de un color rojo intenso, con cuerpo de cobertura media-alta y lágrima poco densa, brillante y muy limpio.

En nariz es extraordinariamente frutal, con intensas notas a moras, cerezas y frambuesas dejando en un segundo lugar pequeños matices lácteos, a chocolate blanco y queso mascarpone.

En boca es redondo, impecable, de nuevo aparece la fruta roja con gran intensidad, y tonos ácidos que aportan frescura. Presenta unos taninos maduros y ciertas notas minerales con una persistencia media.

En definitiva, un producto digno de su creador, un vino fresco y rotundo, donde los 18 meses en barrica de roble francés han servido para redondear su poder tánico y aportar tonos lácteos y avainillados que resultan muy agradables en boca. Ideal para maridar con quesos de media y alta curación, guisos contundentes y carnes rojas, así como caza. Precisa de una hora aproximada de decantación previa al consumo para que muestre todos sus matices. Otro gran vino de la Ribera del Duero que me tiene enamorado desde hace tiempo es el magnífico crianza del Dominio de Atauta, Parada de Atauta, cuya calidad (a unos más asequibles 18€) poco tiene que envidiar al vino de Peter Sisseck. Mi calificación a Pingus PSI en su añada de 2010 es de 94 sobre 100.