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viernes, 7 de agosto de 2015

Château Lafitte Heritage 2011

En 2010 la familia Mengin decide crear un vino para rendir homenaje a cada uno de los propietarios que ha tenido el Château Lafitte desde 1763. Para ello crean este Heritage que contiene la esencia, la finura y calidad de este terroir con una mezcla clásica de su zona con un dominio del merlot sobre el cabernet sauvignon.

A esto hay que añadir la ayuda recibida por el enólogo y actual propietario de la bodega, Philippe Mengin de parte del prestigioso consultor Michel Rolland, culpable de todo tipo de proyectos vinícolas a lo largo y ancho del mundo. Según sus propias palabras para que un vino sea bueno debe estar concebido por Michel Rolland. No voy a poner en jaque a semejante personaje pero tengo que decir que ya he tenido un par de encuentros con algunas de sus "creaciones" y no me han parecido gran cosa. Este Heritage 2011 no es la excepción de la regla, aún mostrándose fino y bien hecho dista mucho de la calidad que se le presume a un vino de su altura económica.

Se trata, así, de un coupage de merlot (90%) y cabernet sauvignon (10%) que ha recibido una crianza de 16 meses en barricas de roble francés.

A la vista presenta un color granate oscuro con ribete cereza, de capa media y lágrima gruesa, transparente y de media densidad.

En nariz se muestra intenso y frutoso. Notas de cerezas, moras, arándanos, membrillo, melocotón en almíbar y chocolate completan su perfil aromático.

En boca posee una entrada redonda, honesta, aunque algo vacua y con un nivel de acidez bajo para su juventud. Presenta unos taninos maduros. Suave y delicado entrega notas de confitura de moras, guindas y macedonia de frutas. La retronasal nos habla de cerezas maduras, especias y buena madera. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ se puede disfrutar de este Burdeos algo vacuo y poco trascendente en boca aunque con una excelente fase olfativa y toda la finura de los vinos de la zona. Abstenerse amantes del cabernet ya que este vino rebosa merlot por los cinco costados (para mi disgusto). Marida bien con ensaladas templadas, pasta fresca, y carnes blancas a la plancha. Mi calificación para este Château Lafitte Heritage en su añada de 2011 es de un 90 sobre 100.

jueves, 30 de julio de 2015

Château Pontet-Canet 2006

En Francia la clasificación de los vinos es algo compleja. Para el que hoy nos ocupa basta decir que el mayor rango que se le puede aplicar a un vino de la apelación de Burdeos es el de Grand Cru Classé, distinción otorgada por primera vez a algunas bodegas en 1855 y que ha sido revisado a lo largo de los años.

Uno de esos Grand Cru Classé otorgado en 1855 es este Château Pontet-Canet, que ha conocido diversas etapas en todo este tiempo pero que en la última década ha alcanzado puntos de excelencia que le han llevado a añadas como la de 2010 a recibir la mítica cifra de 100 puntos otorgada por el reputado crítico vinícola Robert Parker.

La magia de este gran vino procede de unos suelos extremadamente pobres en los que crecen unos frutos con un altísimo nivel de concentración, lo cual unido a una política de mínima intervención en la viña garantiza la belleza de un producto único.

En la añada de 2006 estamos ante un assamblage de cabernet sauvignon (en un 62%), merlot (en un 33%), cabernet franc (en un 3%) y petit verdot (en un 2%), que ha recibido una crianza de entre 16 y 20 meses en barricas de roble francés que no superan en ningún caso los dos tercios de nuevo uso.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, de capa alta y lágrima de media densidad, gruesa y brillante.

En nariz se muestra complejo, profundo y elegante. Entrega notas de fresas, frambuesas, grosellas, vainilla, chocolate con leche, flores frescas y caramelo.

En boca posee una entrada amplia, equilibrada, mostrando una gran estructura, unos taninos aterciopelados y una acidez impecable que nos advierte que podemos estar en el mejor momento para tomarlo a pesar de que a buen seguro puede aguantar muy bien otra década en botella. Nos trae recuerdos de confitura de frutos rojos, cerezas, cacao, roble cremoso y un ligero punto picante. La retronasal nos habla de brandy, mantequilla fresca y buena madera. Final largo y buena persistencia.

La botella que yo he tomado la conseguí al sorprendente precio de 59€, pero su precio actual de mercado se mueve entre los 150 y los 200€, precio que a buen seguro crecerá en los próximos años. Puede parecer caro pero es el arancel a pagar si se está dispuesto a conocer uno de los vinos franceses más emblemáticos de los últimos años. Marida bien con guisos de legumbres, carnes rojas y blancas a la parrilla, embutidos, quesos curados y foie. Mi calificación para este Château Pontet-Canet en su añada de 2006 es de un 96 sobre 100.

lunes, 27 de julio de 2015

Château Peyredon Lagravette 2008

Ya habéis leído muchas veces los que por aquí me seguís mi pasión por los vinos de la orilla izquierda de la Gironda. Para mi son los mejores vinos de Burdeos y de toda Francia, por su cuerpo, seriedad y fineza, por su sabiduría con el paso de los años en botella y por su imposición de la cabernet sobre la merlot, dando vinos con más carácter y menos dulzones que los de la orilla derecha.

Hoy os traigo un Listrac-Médoc comprado en la casa de mis amigos Antonio y Clotilde, en Oh Delice! procedente de una pequeña finca de 5 hectáreas en un enclave muy especial que perteneció durante más de dos siglos a la familia Holstein para pasar a manos, en el comienzo del actual siglo, de la familia Dupuch-Mondon famosa por su otro terroir en el château Sainte-Marie.

Se trata de un assemblage de cabernet sauvignon (63%) y merlot (37%) vinificadas por separado procedente de viñas viejas cuyo fruto se vendimia de manera totalmente manual y que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas de roble francés.

A la vista presenta un color granate con ribete ligeramente asalmonado, de media capa y lágrima abundante, brillante y de media densidad.

En nariz se muestra envolvente y sutil, entregándose poco a poco por lo que se recomienda servir en copa una hora antes de su consumo. Notas de fresas, tabaco, caramelo, cuero, moras y cerezas dan muestra de un perfil aromático complejo y muy especial.

En boca posee una entrada fresca y elegante con una excelente acidez que augura una amplia guarda. Presenta unos taninos aterciopelados. Entrega notas de moras, cerezas, sandía y madera fresca que dan paso a una retronasal que nos trae recuerdos de mermelada de ciruelas y guindas. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 25€ podemos disfrutar de un vino serio y con mucha clase, fruto de una parcela muy particular y especial que aporta toda su identidad al mismo. Marida bien con aves de corral, caza y quesos de media curación. Mi calificación para este Château Peyredon Lagravette en su añada de 2008 es de un 92 sobre 100.

martes, 21 de julio de 2015

Alión 2011

Para todo español amante del buen vino hablar de Vega Sicilia es hablar de la excelencia en la forma de entender la viticultura. Asentados en la Ribera del Duero con su bodega madre donde se crean joyas como Único o Valbuena 5º, llegó un momento en que se decidió dar un paso más en la manera de entender la fisonomía de esta empresa optando por abrirse a nuevos terroirs. Así nacen Alión, también en la Ribera del Duero, Pintia en Toro y Oremus en Hungría.

Alion es fruto de tres parcelas diferentes ubicadas: una de ellas en la propia finca Vega Sicilia, otra en Padilla de Duero y una tercera en Pesquera de Duero. Todas las cepas plantadas por Vega Sicilia no son utilizadas para hacer vino hasta que poseen una edad mínima de 10 años, en el caso de este Alión poseen todas una edad de entre 25 y 35 años de edad, asentadas sobre suelos con depósitos aluviales procedentes del propio Río Duero y con una capacidad de drenaje que garantiza la equilibrada maduración de sus uvas.

Estamos ante un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas nuevas de roble francés de primeras firmas, descansando posteriormente otros 18 ó 20 meses en botella antes de salir a la venta.

A la vista presenta un color picota con ribete ligeramente violáceo, de capa alta y con lágrima de media densidad, fina y brillante.

En nariz se muestra muy intenso y envolvente, emocionante. Entrega notas de fresas, frambuesas, chocolate, lácteos, una marcada mineralidad y un ligero matiz de hierbas de monte.

En boca posee una entrada potente, de explosiva frutosidad, muy goloso y con taninos sedosos. Dotado de una excelente acidez se descubre equilibrado, emocionante, riquísimo. Nos aporta notas de mermelada de ciruelas, fresas, vainilla, cacao, lácteos y roble cremoso. La retronasal se envuelve en aromas de queso de bola, especias y torrefactos. Final muy largo y gran persistencia.

Por unos 50€ se puede disfrutar de uno de los vinos más serios y deliciosos de nuestro país, una buena muestra del savoir-faire de la firma a la que pertenece. Marida bien con guisos de legumbres, caza menor y quesos bien curados. Mi calificación para este Alión en su añada de 2011 es de un 96 sobre 100.

domingo, 12 de julio de 2015

Volnay Saint François 2010

Pascal Roblet asume el control del Dominio de Roblet-Monnot en 1990. Las raíces de la familia de este viticultor están ligadas a la tierra de Volnay, en la Borgoña francesa, por cuatro generaciones del lado paterno y desde comienzos del siglo XVII en el lado materno. Actualmente la bodega está emplazada a sólo 10 kilómetros de esta localidad, concretamente en la aldea de Bligny-Les-Beaune donde se practica una viticultura biodinámica, con un tratamiento meticuloso en la selección de uvas sanas y de la máxima calidad con un despalillado total de las mismas antes de la fermentación.

Este Dominio engloba 6 hectáreas de terreno cultivado en Volnay, localidad reconocida internacionalmente por ofrecer los pinot noir más delicados y florales, los más sutiles y embriagadores de toda Borgoña.

Así, el vino que hoy os traigo es un monovarietal de pinot noir que ha recibido una crianza de 24 meses en barricas de roble antes de proceder a su embotellado. Por el exquisito control de los frutos y el excelente grado de acidez de este vino, es fácil esperar de él una notable longevidad mediante una guarda responsable.

A la vista presenta un color rubí con ribete salmón, de capa baja y con lágrima gruesa, transparente y de media densidad.

En nariz se muestra fino y elegante, delicado y sutil. Aporta notas de flores blancas, fresas, ciruelas rojas, regaliz dulce y algodón de azúcar.

En boca posee una entrada amplia y redonda, con buena acidez y unos taninos maduros. Entrega notas de caramelo de fresa, mermelada de frutos rojos, ahumados y una ligera mineralidad. La retronasal nos trae recuerdos de violetas, cerezas y madera fresca. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 45€ podemos disfrutar de un Borgoña elegante, de calidad y bien trabajado, un anticipo de lo que pueden ofrecer los vinos más altos de gama de esta bodega. Marida bien con carnes blancas, pastas frescas y confit de pato. Mi calificación para este Volnay Saint François en su añada de 2010 es de un 93 sobre 100.

miércoles, 3 de junio de 2015

Baron de Brane 2009

El Château Brane Cantenac es uno de los terroir más respetados en la apelación de Margaux, en pleno Medoc, famosa por la calidad y finura de sus vinos. El primer vino de la bodega adquiere la categoría de Grand Cru Classé y este Baron de Brane, su segundo vino, es una buena muestra de la elegancia y longevidad de los vinos procedentes de la orilla izquierda de la Gironda.

El actual propietario de la bodega, desde que en 1992 se hiciera con el timón de la misma, es Henri Lurton, y su filosofía intenta aunar la tradición de sus antepasados con las más novedosas tecnologías al servicio de la viticultura en consonancia con una agricultura sostenible y un tratamiento ecológico para preservar un terroir único.

La añada de 2009 fue sin duda una de las mejores de esta bodega en muchos años debido a una climatología muy favorable para el desarrollo de sus vides, con una baja producción que extrae lo mejor de cada planta y de cada fruto. Se trata de un coupage de merlot (58%) y cabernet sauvignon (42%) que ha recibido una crianza de 12 meses en barricas de roble francés, siendo nuevas un 30% de las mismas. Un vino cuya marcada acidez y su noble procedencia garantizan varios lustros de buena guarda en botella.

A la vista presenta un color picota con ribete granate de capa media-alta y con lágrima de media densidad, gruesa y ligeramente tintada.

En nariz se muestra intenso, envolvente y elegante. Entrega notas de cerezas, ciruelas rojas, regaliz dulce, chocolate, vainilla y ligerísimos tostados de la madera. Complejo y exquisito.

En boca posee una entrada potente y con una acidez muy marcada que garantiza la longevidad del vino. Es recomendable una decantación previa del mismo de al menos 3 horas, para evitar los sedimentos del vino y también para que el oxígeno haga abrirse a este Baron de Brane y entregarnos toda su calidad. Muestra unos taninos maduros y ofrece una explosión de fruta roja con notas de grosellas, arándanos, frambuesas y tabaco que dan paso a una retronasal que nos habla de incienso, roble cremoso y un matiz ligeramente especiado. Final largo y buena persistencia.

Por algo más de 35€ podemos disfrutar de un clásico Medoc, un auténtico vinazo francés que nos dará lo mejor de sí mismo en los próximos 4 ó 5 años. Marida bien con carnes rojas a la parrilla o plancha, quesos bien curados, embutidos ibéricos y un buen filete de atún rojo. Mi calificación para este Baron de Brane en su añada de 2009 es de un 94 sobre 100.

viernes, 29 de mayo de 2015

Roque Colombe 2011

En 1957, después de un invierno muy frío que congeló una gran cantidad de olivos de la región de Vacqueyras, los viticultores de la zona decidieron unirse y poner sobre la mesa sus conocimientos y viñedos en común para crear una bodega llamada Vignerons de Caractere. Ochenta familias de viticultores compartiendo sus conocimientos generación tras generación para lograr vinos de la calidad del que hoy os traigo.

Se trata de un vino del sur del valle del Ródano, de la mítica región de Châteauneuf-du-Pape, conocida por estar cultivada con viñedos desde la llegada del Papa Juan XXII en el siglo XIV, que se hizo construir un castillo e impulsó de manera definitiva el cultivo de la vid.

La uva estrella de esta apelación es la garnacha que se suele combinar con hasta doce tipos de uva diferentes. En el caso de este Roque Colombe se trata de un assemblage de garnacha, syrah y mourvèdre (la monastrell de la zona) que ha recibido una crianza en barricas de roble de entre 12 y 18 meses antes de ser embotellado. La calidad de la uva, especialmente de la garnacha procedente de viñas viejas de bajísimo rendimiento, hacen de este vino un regalo para el paladar.

A la vista presenta un color granate con ribete guinda, de capa baja y con lágrima densa, gruesa y brillante.

En nariz se muestra elegante y fresco, sutil. Entrega notas de cerezas, guindas, hierbas de monte, café, caramelo y tostados de la madera.

En boca posee una entrada envolvente, redonda, con unos taninos sedosos. Equilibrado y muy fino. Notas de fresones y cerezas maduras, mostrándose algo licoroso y muy mineral. La retronasal nos habla de regaliz dulce, especias y roble cremoso. Final de recorrido algo corto y buena persistencia.

Por unos 25€ podéis haceros en la casa de nuestros amigos de Oh délice! con una botella de este gran vino del Ródano, con toda la potencia varietal de la mejor garnacha a la que hay que darle unas horas de reposo en decantador para que nos entregue toda su magia. Marida muy bien con guisos de conejo, estofados y un buen confit de pato. Mi calificación para este Roque Colombe en su añada de 2011 es de un 93 sobre 100.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Victorino 2012

Segundo caso en el blog en el que un vino repite asistencia, obviamente en diferente añada. Si en Teso la Monja y bajo la casi catedrática dirección de Marcos Eguren habían demostrado haber hecho muy bien los deberes en 2011, no se ha producido una excepción en el año siguiente.

En la D.O. Toro la añada de 2012 fue calificada como muy buena y este Victorino es prueba de ello. Aunque un vino tan robusto y potente debería ser guardado unos años para su completo disfrute, el maestro Marcos nos demuestra una vez más que si un vino está bien hecho debe ser brillante desde su nacimiento hasta antes de comenzar su declive varios lustros después. Aún con todo, estoy convencido de que la longevidad de esta añada de 2012 será más amplia de lo común y a buen seguro alcanzará en próximos años cotas de auténtico deleite, sensaciones éstas marcadas por su extraordinaria acidez, de un equilibrio y agudeza poco habituales.

Volvemos a estar delante de un monovarietal de tinta de Toro (tempranillo) basado en una agricultura sostenible y una vendimia manual procedente de viñas viejas con más de 45 años de edad y que ha recibido una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés con trasiegos cada cuatro meses.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete morado, de capa alta muy cubierto y con lágrima muy densa, gruesa y ligeramente tintada.

En nariz se muestra intenso, envolvente, seductor. Notas de moras, frambuesas, grosellas, tinta china, regaliz, cacao y un marcado matiz balsámico completan un bouquet de ensueño.

En boca posee una entrada rotunda y amplia, mostrándose con una excelente estructura, una sorprendente acidez y un equilibrio demoledor junto a unos taninos maduros. Notas de confitura de moras, sirope de arándanos, roble cremoso y un ligero matiz especiado dan paso a una retronasal que nos trae recuerdos de los tostados de la madera, incienso y una marcada mineralidad. Final largo y gran persistencia.

Por unos 35€ podemos disfrutar de otro gran vino de la familia Eguren, otra joya vinícola de nuestro país que engrandece el valor de nuestras viñas a lo largo y ancho de nuestro querido planeta. Marida muy bien con cocidos, estofados, quesos bien curados y caza. Mi calificación para este Victorino en su añada de 2012 es de un 96 sobre 100.

domingo, 17 de mayo de 2015

El Cadastro 2011

Olivier Rivière ya había trabajado en bodegas francesas de gran renombre antes de que el brillante Telmo Rodríguez le contratara para sus bodegas en La Rioja hace poco más de 10 años. Es ya en 2006 cuando el propio Olivier decide crear su propia bodega, en principio con uva comprada de viñedos no controlados por él mismo. Pero Olivier no vende humo sino verdad y las etiquetas de sus botellas indican si el vino procede de uvas propias o no. Si la etiqueta está diseñada con letras blancas sobre fondo negro significa que la uva es comprada y que sólo el trabajo en bodega está bajo su control. En cambio si la etiqueta está diseñada con letras negras sobre fondo blanco quiere decir que todo el proceso de elaboración del vino, desde la viña a la botella es completamente producto de su estudio y control para lograr vinos únicos.

Ese caso es el del vino que os traigo hoy, fruto de unos viñedos comprados en 2009 en la D.O. de Arlanza, en el centro de la provincia de Burgos donde el señor Rivière está creando unos vinos que en poco tiempo se han ganado el respeto de crítica y público. Este El Cadastro es un assemblage de tempranillo (en un 95%) y garnacha (en un 5%) procedente de viñas viejas en altura entre 950 y 1000 metros de altitud en los alrededores de Covarrubias plantadas entre 1930 y 1950, que ha recibido una vinificación por separado en cada uno de sus pagos (La Tisona, La Mula, Amesado, Los Lirios y El Quemado) durante 24 meses en barricas de roble antes de la mezcla final.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete guinda, bien cubierto y lágrima muy densa y ligeramente tintada.

En nariz se muestra intenso, fresco y frutal aportando notas de fresas, frambuesas, melocotón, caramelo y un marcado matiz mineral. Complejo.

En boca posee una entrada potente, vibrante y algo licorosa debido a sus muy presentes 15 grados alcohólicos. Denso, rotundo, casi se mastica, con unos taninos aterciopelados. Notas de confitura de moras, cerezas, hierbas de monte y membrillo dan paso a una retronasal que nos habla de cuero y madera mojada junto a un ligero amargor de fondo. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 25€ podemos disfrutar de un vino diferente, muy arraigado a su tierra en el que sólo un excesivo contenido alcohólico le separa de las más altas calificaciones. Marida bien con carnes rojas a la parrilla, guisos de cordero y pasta con carne. Mi calificación para este El Cadastro en su añada de 2011 es de un 93 sobre 100.

domingo, 22 de marzo de 2015

Mauro 2011

Mauro García fue durante muchos años encargado de la Finca de Vega Sicilia. Su hijo Mariano nació y se crió en la bodega, como aquel que dice, y durante muchos años fue el enólogo de la misma, la más prestigiosa de nuestro país. En 1998 decide crear su propio proyecto y crea sus propios vinos, procedentes de diferentes fincas situadas en Tudela de Duero, una zona a unos 700 metros de altitud que ya en 1562 fue eximida de impuestos por el mismísimo Felipe II debido a la calidad de sus viñas.

Mauro fue el nombre que decidió para su bodega desde el primer momento el gran Mariano García en honor a su padre y hoy es símbolo de calidad, una de las mejores bodegas españolas fruto del trabajo de uno de los enólogos de mayor prestigio internacional.

El vino que os traigo hoy es un coupage de tempranillo (90%) y syrah (10%) que ha recibido una crianza de 16 meses en barricas de roble francés y americano de diferentes añadas.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete cereza, bien cubierto y lágrima densa y fina.

En nariz se muestra envolvente, amplio y frutal, casi emocionante. Entrega notas de cerezas, fresas, frambuesas, moras, mantequilla fresca y chocolate con un ligero matiz floral.

En boca posee una entrada potente y golosa, sorprendente, una auténtica explosión frutal que envuelve el paladar de un frescor equilibrado por un grado de acidez óptimo. Muestra unos taninos maduros, entregando notas de regaliz rojo, piruleta, cerezas, moras, café y vainilla que dan paso a una retronasal que nos inunda en recuerdos de confitura de moras, tabaco y ciruela roja madura. Final de amplio recorrido y buena persistencia.

Por unos 24€ podemos disfrutar de una de las joyas vinícolas de nuestro país. Con la garantía que ofrece su creador, solo podemos entregarnos a este Mauro como un auténtico regalo de nuestra tierra. Marida bien con carnes rojas y guisos potentes, embutidos ibéricos y quesos curados. Mi calificación para este Mauro en su añada de 2011 es de un 94 sobre 100.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Bernabeleva Carril del Rey 2011

Bernabeleva es, sin lugar a dudas, una de las bodegas más emblemáticas de la Comunidad de Madrid. Con la garnacha de Gredos por montera, realizan una viticultura de mínima intervención donde el suelo, el clima y la orientación de sus viñas son los artífices de gran parte del resultado final en sus vinos. Eso y un esmero en el cuidado de sus frutos, que en su mayoría proceden de cepas viejas con una producción mínima.

El vino que os traigo hoy es un monovarietal de garnacha plantada con orientación sur en la Finca Carril del Rey, procedente de viñas de unos 75 años de edad, de maduración tardía sobre suelos de granito. El vino ha recibido una maceración larga, por encima de los 40 días y posteriormente ha pasado a realizar la fermentación maloláctica en madera con sus lías, realizando su crianza en barricas usadas de roble francés de 225 y 500 litros.

Un vino fino, elegante, uno de los grandes exponentes de la garnacha madrileña.

A la vista presenta un color granate con ribete rubí, media cobertura y lágrima densa, fina y brillante. Muy elegante.

En nariz muestra firmemente la esencia varietal de la garnacha. Notas de hierbas de monte, regaliz, menta y un ligero matiz de ahumados.

En boca posee una entrada potente, amplia y algo licorosa. Se muestra fresco gracias a una acertada acidez y unos taninos aterciopelados. Notas de cerezas y fresones se acompañan de matices especiados procedentes de la madera. La retronasal se vuelve cálida y nos trae recuerdos de fruta confitada y piruleta. Final largo y buena persistencia.

Por unos 24€ se puede disfrutar de una garnacha de categoría, buena muestra de que en Madrid poco tenemos que envidiar la excelentes viñas aragonesas. Un vino original, fresco y único, un paso por encima de la mayoría de sus vecinos de la región. Marida bien con chuletitas de cordero lechal, carnes rojas a la plancha y pescado azul. Mi calificación para este Bernabeleva Carril del Rey en su añada de 2011 es de un 93 sobre 100.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Clavelier et Fils "Les Perrières" 2011

Para celebrar el vino número 100 que analizo para este blog os traigo una pequeña joya de la región francesa de Borgoña. Un vino de la bodega Clavelier et Fils de la que ya os he traído alguna muestra en estas páginas, gracias a la selección que tienen de sus vinos en Oh delice!.

Como es propio de los vinos de la región, se trata de un monovarietal de uva pinot noir, tan delicada como elegante y rica en matices, que ha pasado por una crianza en barricas de roble francés. Este vino forma parte de la línea de gama alta de la bodega, "Les essentiels", que se caracteriza por una cuidada selección del fruto y un trabajo en bodega que apuesta por rescatar la esencia de esta variedad.

Una de las peculiaridades de este vino, que lo hacen especialmente recomendable, es el hecho de agradar de igual manera a expertos como a neófitos, ya que siendo muy fácil de beber y con un nivel de alcohol bajo (13 grados), posee una complejidad y amplitud de matices realmente notable.

A la vista presenta un color rubí con ribete rosaceo, poco cubierto y con lágrima brillante y de media densidad.

En nariz se muestra fresco y perfumado, con notas de moras, lilas, fresas, champiñón y una ligera mineralidad.

En boca posee una entrada sedosa, elegante, con taninos maduros. Nos trae recuerdos de confitura de moras, fresas, frambuesas y golosina de fresa. La retronasal nos habla de fruta madura y muestra matices ligeramente especiados. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ podemos disfrutar de un vino amable y complejo, un Borgoña de verdad, de la prestigiosa región de Beaune donde alcanza la distinguida calificación de Primer Cru. Lo tomé con un buen confit de pato con confitura de fresa y fue un rotundo éxito. Marida igualmente bien con todo tipo de aves de corral, carnes blancas, ensaladas calientes, foie, caza, pescados a la plancha y quesos semi curados. Mi calificación para este Clavelier et Fils "Les Perrieres" en su añada de 2011 es de un 92 sobre 100.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Muga Selección Especial 2009

Bodegas Muga es uno de los grandes referentes vitivinícolas de la Rioja Alta. Asentada en el barrio de la estación de Haro, es una de las más completas, refinadas y exquisitas en sus trabajos con el vino. Hace un par de veranos tuve la suerte de visitar sus instalaciones y desde aquí aprovecho encarecidamente realizar una de sus catas, bien dirigidas y en las que se aprende y se intensifica la pasión por este mundo.

Su vino reserva, el Selección Especial que hoy os traigo, toma su nombre de una filosofía bodeguera basada en la honestidad: solo se embotellan y sacan al mercado las mejores añadas. Se trata de un coupage de tempranillo (70%), garnacha (20%), graciano y mazuelo (10%) de las mejores uvas seleccionadas de sus viñedos, que ha recibido una crianza de 28 meses en barricas de roble francés (80%) y americano (20%), muchas de estas barricas fabricadas en la propia bodega.

Un vino con clase y señorío, como muestra de una de las más grandes bodegas de La Rioja.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, cobertura media y lágrima densa y bien tintada.

En nariz se muestra cremoso y fresco, aportando notas de fresas, grosellas, ciruela roja, regaliz, golosina de fresa, chocolate y mantequilla fresca.

En boca posee una entrada redonda, muy buena acidez y unos taninos maduros. Entrega notas de fresas y cerezas junto a un marcado matiz a mantequilla. La retronasal nos habla de confitura de fresa, especias y notas lácteas. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 24€ podemos disfrutar de un vino con personalidad, un Rioja con pedigrí, una joya vinícola que merece muy mucho el esfuerzo empleado en el coste de la botella. Marida bien con carnes rojas, guisos de cordero y legumbres y quesos bien curados. Mi calificación para este Muga Selección Especial en su añada de 2009 es de un 93 sobre 100.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Numanthia 2010

La mítica resistencia de la antigua ciudad de Numancia inspiró a Marcos Eguren en su primer viaje vitivinícola a la región de Toro. Y es que ese tipo de resistencia ante cualquier invasor, incluída la filoxera, por parte de estas cepas con más de 50 años de edad, hacen de este cultivo un auténtico superviviente.

El viñedo tocó el cielo con los 100 puntos que le otorgó Robert Parker en 2004 al vino de más alta gama de la bodega, el Termanthia. Poco después la bodega pasa a ser propiedad del elitista Grupo Louis Vuitton y Möet Hennessy y desde entonces las riendas, desde el punto de vista enológico, las ha llevado el portugués Manuel Louzada. El vino sigue siendo un referente del buen hacer en su denominación de origen alcanzando similares cotas de calidad a las de otros vinos de parecido rango de precio en esta región como puedan ser San Román, Matsu El Viejo o Victorino, aunque sin llegar a la majestuosidad de antaño.

Se trata de un monovarietal de tinta de Toro (tempranillo) que ha recibido una crianza de 18 meses en barricas de roble francés. Un vino serio, con carácter y la contundencia alcohólica (15 grados) típica en los vinos de Toro.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, bien cubierto y con lágrima densa y tintada.

En nariz se muestra muy envolvente e intenso. Fresas, chocolate, notas lácteas y torrefactos, junto a un ligero matiz especiado, crean una complejidad impactante.

En boca posee una entrada potente, majestuosa, con raza. Se muestra algo licoroso con unos taninos maduros. Notas de cerezas, arándanos y cacao envuelven el paladar dejando una sensación final algo amarga pero bien equlibrada. La retronasal nos habla de fruta madura y chocolate puro que dan paso a un final largo y alta persistencia.

Por unos 35€ podéis disfrutar de un vino potente y bien hecho, original y con un carácter tan especial que lo hace único. Marida bien con guisos potentes de legumbres o cordero, carnes rojas a la plancha y embutidos ibéricos. Mi calificación para este Numanthia en su añada de 2010 es de un 95 sobre 100.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Pricum Valdemuz 2009

De la visita que hice este año a las Bodegas Margón, me traje un par de vinos muy especiales: Paraje de El Santo y Valdemuz. Este último se ha mostrado como un vino muy diferente al resto, dejando así una clara impronta de vino de finca, de terruño, con unas propiedades muy particulares. A esto se añade la particular manera de trabajar en esta bodega, con procesos tan naturales que en ocasiones les pueden jugar una mala pasada.

Y es que, si bien este Valdemuz es un excelente vino, podría haber resultado mucho mejor de haber recibido un buen filtrado o clarificado. Una cosa es que un vino tenga algún poso y otra muy diferente que los mastiques casi desde el primer trago. Para poder beberlo no basta con una decantación previa, hay que recurrir a un filtrado en toda regla (yo lo he hecho con un filtro para posos de café) si se quiere disfrutar con tranquilidad del producto. Teniendo en cuenta que la botella de este Valdemuz 2009 alcanza en las vinotecas especializadas precios en torno a los 28€, es normal entender el difícil posicionamiento de estos vinos a nivel comercial.

En este caso se trata de un monovarietal de prieto picudo, la uva más utilizada en esta bodega, que ha recibido una crianza de 17 meses en barricas de roble francés. Por su enorme poder tánico recomiendo guardar este vino en botella un tiempo más ya que la sequedad que deja en boca puede resultar algo excesiva en este momento.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, bien cubierto y con lágrima densa, fina y tintada.

En nariz se muestra intenso y algo licoroso. Notas de licor de guindas, chocolate y tabaco entregan un perfil aromático muy especial.

En boca posee una entrada muy equilibrada, con una marcada acidez y taninos algo secos. De nuevo aparecen notas de licor de guindas, unidas ahora a confitura de ciruelas, cacao y anís. La retronasal se envuelve en un matiz anisado muy agradable unido a roble fresco. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Podíamos estar ante uno de los grandes vinos españoles si no fuera por esos pequeños matices que ya he comentado, y que lastran algo la calificación final del producto. Marida bien con cecina, quesos curados, guisos potentes y carnes rojas. Mi calificación para este Pricum Valdemuz en su añada de 2009 es de un 91 sobre 100.

domingo, 19 de octubre de 2014

Don Miguel Comenge 2009

Comenge es una de esas pequeñas bodegas que, perteneciendo a una de las regiones vitivinícolas más respetada de nuestro país (la Ribera del Duero), no tiene su éxito en el nombre o publicidad en torno a su trabajo, sino en realizar pequeñas producciones de vinos sobresalientes.

Dentro de su catálogo, el vino que os traigo hoy es le estrella del mismo, procedente de una pequeña finca de 2,7 hectáreas en la localidad de Pesquera de Duero a 900 metros de altitud sobre una pobres laderas calizas que aportan unas propiedades organolépticas interesantísimas a este vino. La elaboración del mismo es natural, utilizando levaduras autóctonas en su fermentación y recibiendo una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Se trata de un coupage de tempranillo (90%) y cabernet sauvignon (10%) procedente del Pago de las Hontanillas, en la que probablemente ha sido su mejor añada hasta el día de hoy.

Recomiendo su decantación previa al consumo, no tanto en esta ocasión para oxigenar el vino (que está en su plenitud), como para retirar algunos sedimentos que se encuentran en el fondo de la botella, propios de una elaboración natural como la que ya he comentado.

A la vista presenta un color picota muy oscuro con ribete granate, muy cubierto y con lágrima densa, fina y brillante.

En nariz se muestra muy intenso. Notas de fresas, cacao, vainilla y hierbas de monte envuelven el paladar que se enriquece de matices minerales y balsámicos. Muy complejo.

En boca posee una entrada sedosa y amplia, con unos taninos maduros, una buena acidez y un ligero amargor final. Notas de cerezas, roble cremoso y un matiz tostado dan paso a una retronasal envuelta en fruta madura, notas lácteas y, de nuevo, matices tostados. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ podemos disfrutar de la joya de esta joven bodega (fundada en 1999) que en su añada de 2009 nos trae uno de los mejores Ribera del Duero que he tenido ocasión de probar. Marida bien con guisos de legumbres, cordero, carnes rojas, quesos curados y embutidos ibéricos. Mi calificación para este Don Miguel Comenge en su añada de 2009 es de un 95 sobre 100.

lunes, 13 de octubre de 2014

Clos Lapeyre Vent Balaguer 2006

En una visita a mis amigos de Oh Delice! andaba yo buscando un Sauternes de calidad, cuando mi querido Antonio Calleja, pintor, hombre de Ciencia y apasionado del vino, me recomendó este Vent Balaguer, con su sonrisa cómplice de esas de "hazme caso, no te vas a arrepentir". Y no seré yo quien ponga en duda el buen gusto de Antonio con lo cual me hice con una botella del susodicho y me lo llevé a casa.

Este vino procede de la bodega Clos Lapeyre, afincada en la región vitivinícola de Jurançon y tiene como particularidad que sus uvas (petit manseng), son recogidas en cosecha tardía, en algunas añadas incluso en diciembre, y su deshidratación natural es efecto del viento que le da nombre al propio vino, el vent balaguer procedente de Navarra y que al cruzar el Pirineo en la zona suroeste francesa seca la uva dándole unas propiedades organolépticas apasionantes.

Se trata, pues, de un monovarietal de petit manseng procedente de cosecha tardía para el cual se han empleado métodos exclusivamente ecológicos, un vino de artesano, de artista, como nuestro buen amigo Antonio. Hasta la etiqueta desprende ese espíritu creativo, siendo una representación de una pintura de Chahab, famoso artista iraní que vive en Béarn, donde está enclavada la bodega.

A la vista presenta un color ambarino con ribete dorado, poco cubierto y con lágrima muy densa y brillante.

En nariz se muestra intenso, envolvente, emocionante. Entrega notas de melocotón en almíbar, fruta compotada, membrillo, pera, miel, piel de naranja, barniz y un matiz ligeramente especiado.

En boca posee una entrada densa, untuosa, acaricia toda la boca con un cálido dulzor. Se muestra complejo y amplio, casi inabarcable. Notas de miel, melocotón y caramelo unidas a una acidez bien equilibrada hacen de él un vino redondo. La retronasal vuelve a emocionarnos con el dulzor de un buen almíbar y la frescura de una ensalada de frutas. Final largo y buena persistencia.

Por algo más de 30€ (la botella de 50 cl.) podemos disfrutar de uno de los mejores vinos dulces del mundo, así, sin más. Ideal para acompañar postres, chocolate, foie o simplemente para deleitarnos con él a solas. Mi calificación para este Clos Lapeyre Vent Balaguer en su añada de 2006 es de un 96 sobre 100.

sábado, 11 de octubre de 2014

El Puntido 2010

Vuelvo a traer por estas páginas un vino elaborado por el maestro Marcos Eguren, en esta ocasión procedente del viñedo que tiene en Páganos- Laguardia, en plena Rioja Alavesa. En este caso, todo el proceso de elaboración es muy similar al de otros vinos ya analizados aquí, como Victorino o San Vicente, vendimia tradicional, totalmente manual y mínimamente intervencionista.

Es el terroir el que marca las directrices en el vino, el que transmite las peculiaridades entre cada uno de los vinos de la bodega. El Puntido se trabaja en la bodega de Viñedos de Páganos, nada menos que una bodega subterránea de origen medieval, donde el vino encuentra un lugar ideal para su reposo en barrica. El suelo donde se planta este viñedo, con cepas de una edad de 40 años, es de tipo franco- arcilloso por su textura y arcillo- calcáreo por su composición, otorgando al vino un marcado matiz mineral.

Estamos hablando de un monovarietal de tempranillo que ha recibido una crianza de 16 meses en barricas nuevas de roble francés, procedente de la hasta ahora mejor cosecha de la bodega.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, muy cubierto y con lágrima densa, fina y tintada.

En nariz se muestra intenso y envolvente. Entrega notas de chocolate, vainilla, fresas, frambuesas, hierbas de monte, roble cremoso y un ligero matiz especiado.

En boca posee una entrada sedosa y envolvente, algo licorosa y con taninos maduros. Se muestra marcadamente mineral y nos trae recuerdos de cerezas, tostados, cacao y madera fresca. La retronasal se envuelve en guindas, roble y especias que dan paso a un final largo y una buena persistencia.

Por unos 32€ podéis disfrutar de otro de los grandes vinos españoles, otra obra maestra en manos de uno de los mejores enólogos de nuestro país. Marida bien con guisos de cordero, legumbres, caza y carnes rojas. Mi calificación para este El Puntido en su añada de 2010 es de un 95 sobre 100.

martes, 23 de septiembre de 2014

El Grifo Canari (1956- 1970- 1997)

La bodega El Grifo, afincada en Lanzarote, es la más antigua de las Islas Canarias y de las diez más antiguas de España. El vino que os traigo hoy es un dulce procedente de una solera, realizado de manera absolutamente tradicional.

Se trata de un monovarietal de malvasía elaborado en forma de coupage procedente de diferentes añadas, a saber, 1956, 1970 y 1997, cuya vendimia se realizó cuando la fruta estaba muy madura y se la sometió a un ligero proceso de pasificación posterior. La fermentación se detuvo por adición de alcohol vínico manteniéndose permanentemente en barrica en crianza oxidativa. El cuidado de cada cepa en suelo volcánico convierte este viñedo en un superviviente titánico, en el fruto de un trabajo sumamente complejo y de dedicación absoluta.

Cuando tomas un sorbo de este vino sientes el peso de la Historia en tu boca, la tradición de los antiguos Canari del siglo XVII interpretada por una bodega casi legendaria. Vino de postre, de rato de lectura, de placer, en definitiva, la belleza de una copa de vino memorable. Su alto nivel alcohólico (17 grados) lo convierte en un vino de trago corto, relajado, un viaje en el tiempo con el presente en pausa.

A la vista presenta un color caramelo con ribete ámbar, poco cubierto y con lágrima densa y brillante.

En nariz se muestra intenso y algo añejo, potente. Entrega notas de uvas pasas, miel, caramelo tostado, barniz y natillas caseras.

En boca posee una entrada potente, emocionante, amplia, que envuelve todo el paladar, untuoso. Nos trae recuerdos de uvas pasas, fruta escarchada, caramelo y matices tostados presentando una muy buena acidez. La retronasal nos ofrece atisbos de piel de naranja, caramelo tostado y almendras. Final largo y buena persistencia.

Por unos 22€ (la botella de 37,5 cl.) podéis regalar a vuestros sentidos un pedazo de Historia, de tradición, de amor por una tierra y unos frutos capaces de haceros olvidar por unos segundos la realidad que os envuelve. Marida bien como vino de postre, acompañando a chocolates o frutos secos aunque es un fiel compañero en soledad. Mi calificación para este El Grifo Canari en su coupage procedente de las añadas de 1956, 1970 y 1997 es de un 95 sobre 100.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Habla nº 9

De nuevo volvemos a Trujillo para hablar de otro de los vinos de calidad de las bodegas Habla, en este caso su Habla nº 9, un coupage que ya han utilizado en otras ocasiones y que desde el equipo enológico de la bodega consideraron el más oportuno para utilizar en su añada de 2008.

La primera sensación es la de estar ante un cabernet de libro, con mucho color y cuerpo, con personalidad. Y esta variedad de uva viene de la mano de la petit verdot y la tempranillo para lograr un vino complejo y diferente. Este coupage ha recibido una crianza de 12 meses en barricas de roble francés que no ha hecho sino redondear un conjunto ya de por sí muy equilibrado.

Se muestra, eso sí, algo licoroso, pasado de alcohol, parece que se ha apurado la maduración de la uva algo más allá de lo deseable y es algo que se percibe aún después de haberle dado una oxigenación de varias horas previas al consumo. No es fácil, menos aún para una bodega tan joven como esta, afinar el momento adecuado de la vendimia de variedades tan distintas como la tempranillo y la cabernet sauvignon en un clima tan cálido como el de esta zona.

A la vista presenta un color picota oscuro con ribete granate, muy cubierto y con lágrima densa.

En nariz se muestra intenso y fresco, entregando notas de cerezas, chocolate, hierbas de monte y pimienta con un punto balsámico.

En boca posee una entrada envolvente, licorosa y dulce, con unos taninos aterciopelados, casi maduros. Ciruelas, madera húmeda y fruta madura envuelven el paladar con una textura carnosa. La retronasal nos habla de los complejos tostados del roble y unas potentes guindas en licor. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 22€ podéis haceros con una botella de este magnífico vino, aunque por la exclusividad de cada uno de los productos de esta firma, no será fácil encontrar una a día de hoy, ni tan siquiera en la propia bodega. Marida bien con carnes blancas, especialmente cerdo ibérico, a ser posible con algo de grasa, secreto o pluma al gusto, además de con embutidos, quesos y ensaladas templadas. Mi calificación para este Habla nº 9 es de un 92 sobre 100.