Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de agosto de 2015

Château Lafitte Heritage 2011

En 2010 la familia Mengin decide crear un vino para rendir homenaje a cada uno de los propietarios que ha tenido el Château Lafitte desde 1763. Para ello crean este Heritage que contiene la esencia, la finura y calidad de este terroir con una mezcla clásica de su zona con un dominio del merlot sobre el cabernet sauvignon.

A esto hay que añadir la ayuda recibida por el enólogo y actual propietario de la bodega, Philippe Mengin de parte del prestigioso consultor Michel Rolland, culpable de todo tipo de proyectos vinícolas a lo largo y ancho del mundo. Según sus propias palabras para que un vino sea bueno debe estar concebido por Michel Rolland. No voy a poner en jaque a semejante personaje pero tengo que decir que ya he tenido un par de encuentros con algunas de sus "creaciones" y no me han parecido gran cosa. Este Heritage 2011 no es la excepción de la regla, aún mostrándose fino y bien hecho dista mucho de la calidad que se le presume a un vino de su altura económica.

Se trata, así, de un coupage de merlot (90%) y cabernet sauvignon (10%) que ha recibido una crianza de 16 meses en barricas de roble francés.

A la vista presenta un color granate oscuro con ribete cereza, de capa media y lágrima gruesa, transparente y de media densidad.

En nariz se muestra intenso y frutoso. Notas de cerezas, moras, arándanos, membrillo, melocotón en almíbar y chocolate completan su perfil aromático.

En boca posee una entrada redonda, honesta, aunque algo vacua y con un nivel de acidez bajo para su juventud. Presenta unos taninos maduros. Suave y delicado entrega notas de confitura de moras, guindas y macedonia de frutas. La retronasal nos habla de cerezas maduras, especias y buena madera. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ se puede disfrutar de este Burdeos algo vacuo y poco trascendente en boca aunque con una excelente fase olfativa y toda la finura de los vinos de la zona. Abstenerse amantes del cabernet ya que este vino rebosa merlot por los cinco costados (para mi disgusto). Marida bien con ensaladas templadas, pasta fresca, y carnes blancas a la plancha. Mi calificación para este Château Lafitte Heritage en su añada de 2011 es de un 90 sobre 100.

jueves, 30 de julio de 2015

Château Pontet-Canet 2006

En Francia la clasificación de los vinos es algo compleja. Para el que hoy nos ocupa basta decir que el mayor rango que se le puede aplicar a un vino de la apelación de Burdeos es el de Grand Cru Classé, distinción otorgada por primera vez a algunas bodegas en 1855 y que ha sido revisado a lo largo de los años.

Uno de esos Grand Cru Classé otorgado en 1855 es este Château Pontet-Canet, que ha conocido diversas etapas en todo este tiempo pero que en la última década ha alcanzado puntos de excelencia que le han llevado a añadas como la de 2010 a recibir la mítica cifra de 100 puntos otorgada por el reputado crítico vinícola Robert Parker.

La magia de este gran vino procede de unos suelos extremadamente pobres en los que crecen unos frutos con un altísimo nivel de concentración, lo cual unido a una política de mínima intervención en la viña garantiza la belleza de un producto único.

En la añada de 2006 estamos ante un assamblage de cabernet sauvignon (en un 62%), merlot (en un 33%), cabernet franc (en un 3%) y petit verdot (en un 2%), que ha recibido una crianza de entre 16 y 20 meses en barricas de roble francés que no superan en ningún caso los dos tercios de nuevo uso.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, de capa alta y lágrima de media densidad, gruesa y brillante.

En nariz se muestra complejo, profundo y elegante. Entrega notas de fresas, frambuesas, grosellas, vainilla, chocolate con leche, flores frescas y caramelo.

En boca posee una entrada amplia, equilibrada, mostrando una gran estructura, unos taninos aterciopelados y una acidez impecable que nos advierte que podemos estar en el mejor momento para tomarlo a pesar de que a buen seguro puede aguantar muy bien otra década en botella. Nos trae recuerdos de confitura de frutos rojos, cerezas, cacao, roble cremoso y un ligero punto picante. La retronasal nos habla de brandy, mantequilla fresca y buena madera. Final largo y buena persistencia.

La botella que yo he tomado la conseguí al sorprendente precio de 59€, pero su precio actual de mercado se mueve entre los 150 y los 200€, precio que a buen seguro crecerá en los próximos años. Puede parecer caro pero es el arancel a pagar si se está dispuesto a conocer uno de los vinos franceses más emblemáticos de los últimos años. Marida bien con guisos de legumbres, carnes rojas y blancas a la parrilla, embutidos, quesos curados y foie. Mi calificación para este Château Pontet-Canet en su añada de 2006 es de un 96 sobre 100.

lunes, 27 de julio de 2015

Château Peyredon Lagravette 2008

Ya habéis leído muchas veces los que por aquí me seguís mi pasión por los vinos de la orilla izquierda de la Gironda. Para mi son los mejores vinos de Burdeos y de toda Francia, por su cuerpo, seriedad y fineza, por su sabiduría con el paso de los años en botella y por su imposición de la cabernet sobre la merlot, dando vinos con más carácter y menos dulzones que los de la orilla derecha.

Hoy os traigo un Listrac-Médoc comprado en la casa de mis amigos Antonio y Clotilde, en Oh Delice! procedente de una pequeña finca de 5 hectáreas en un enclave muy especial que perteneció durante más de dos siglos a la familia Holstein para pasar a manos, en el comienzo del actual siglo, de la familia Dupuch-Mondon famosa por su otro terroir en el château Sainte-Marie.

Se trata de un assemblage de cabernet sauvignon (63%) y merlot (37%) vinificadas por separado procedente de viñas viejas cuyo fruto se vendimia de manera totalmente manual y que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas de roble francés.

A la vista presenta un color granate con ribete ligeramente asalmonado, de media capa y lágrima abundante, brillante y de media densidad.

En nariz se muestra envolvente y sutil, entregándose poco a poco por lo que se recomienda servir en copa una hora antes de su consumo. Notas de fresas, tabaco, caramelo, cuero, moras y cerezas dan muestra de un perfil aromático complejo y muy especial.

En boca posee una entrada fresca y elegante con una excelente acidez que augura una amplia guarda. Presenta unos taninos aterciopelados. Entrega notas de moras, cerezas, sandía y madera fresca que dan paso a una retronasal que nos trae recuerdos de mermelada de ciruelas y guindas. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 25€ podemos disfrutar de un vino serio y con mucha clase, fruto de una parcela muy particular y especial que aporta toda su identidad al mismo. Marida bien con aves de corral, caza y quesos de media curación. Mi calificación para este Château Peyredon Lagravette en su añada de 2008 es de un 92 sobre 100.

domingo, 12 de julio de 2015

Volnay Saint François 2010

Pascal Roblet asume el control del Dominio de Roblet-Monnot en 1990. Las raíces de la familia de este viticultor están ligadas a la tierra de Volnay, en la Borgoña francesa, por cuatro generaciones del lado paterno y desde comienzos del siglo XVII en el lado materno. Actualmente la bodega está emplazada a sólo 10 kilómetros de esta localidad, concretamente en la aldea de Bligny-Les-Beaune donde se practica una viticultura biodinámica, con un tratamiento meticuloso en la selección de uvas sanas y de la máxima calidad con un despalillado total de las mismas antes de la fermentación.

Este Dominio engloba 6 hectáreas de terreno cultivado en Volnay, localidad reconocida internacionalmente por ofrecer los pinot noir más delicados y florales, los más sutiles y embriagadores de toda Borgoña.

Así, el vino que hoy os traigo es un monovarietal de pinot noir que ha recibido una crianza de 24 meses en barricas de roble antes de proceder a su embotellado. Por el exquisito control de los frutos y el excelente grado de acidez de este vino, es fácil esperar de él una notable longevidad mediante una guarda responsable.

A la vista presenta un color rubí con ribete salmón, de capa baja y con lágrima gruesa, transparente y de media densidad.

En nariz se muestra fino y elegante, delicado y sutil. Aporta notas de flores blancas, fresas, ciruelas rojas, regaliz dulce y algodón de azúcar.

En boca posee una entrada amplia y redonda, con buena acidez y unos taninos maduros. Entrega notas de caramelo de fresa, mermelada de frutos rojos, ahumados y una ligera mineralidad. La retronasal nos trae recuerdos de violetas, cerezas y madera fresca. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 45€ podemos disfrutar de un Borgoña elegante, de calidad y bien trabajado, un anticipo de lo que pueden ofrecer los vinos más altos de gama de esta bodega. Marida bien con carnes blancas, pastas frescas y confit de pato. Mi calificación para este Volnay Saint François en su añada de 2010 es de un 93 sobre 100.

domingo, 14 de junio de 2015

Paul Mas Estate Malbec 2013

Para hablar de este magnífico vino no puedo por menos dejar de agradecer a mi buen amigo Antonio de Oh Delice!, la tienda de productos gastronómicos franceses de referencia en Madrid, por su generosidad al hacernos obsequio del mismo. No es el primer vino que traigo a estás páginas de la bodega Paul Mas, con el famoso Jean-Claude Mas al frente de la misma. Un vinificador del sur de Francia, de la zona del Languedoc, que es famoso por poseer vinos de calidad bajo una elaboración que apuesta por el cuidado de cada variedad como referencia de su propio terroir.

El vino que os traigo hoy tiene vocación de monovarietal de malbec, la uva estrella de la zona de Cahors y al otro lado del charco del estado de Mendoza en Argentina. En este caso no es un monovarietal puro sino que nos ofrece un assemblage de malbec (en un 90%) procedente de viñedos de 19 años de edad y cabernet franc (en un 10%) procedente de viñas de 26 años de edad vinificadas por separado para posteriormente proceder a la mezcla. De esa mezcla sólo el 30% de la misma recibe una crianza de 4 meses en barricas nuevas de roble francés antes de ser unida con el resto y proceder al embotellado.

Un vino joven pero serio, muy bien hecho y equilibrado, una muestra más de que estamos ante un viticultor francés que aporta una relación calidad-precio fuera de lo común en su país de origen.

A la vista presenta un color picota con ribete cereza, de capa media-alta y lágrima de media densidad muy brillante.

En nariz se muestra frutal y goloso, entregando notas de frambuesas, cerezas, golosina de fresa, grosellas y arándanos. Una auténtica delicia.

En boca posee una entrada amplia, potente, muy frutosa, presentando unos taninos maduros. Entrega notas de cerezas, regaliz dulce, y un ligero tono a pimienta unidos a una acidez excelente que invita a beber. La retronasal nos habla de hierbas de monte, guindas en licor y un matiz ligeramente balsámico. Final de largo recorrido y buena persistencia.

Por poco más de 10€ podemos disfrutar de un vino fresco, joven pero bien hecho, un malbec sorprendente en su zona que nada tiene que envidiar a otros más consagrados. Si buscan algo de este tipo en nuestro país sencillamente no lo van a encontrar. Marida muy bien con guisos de cordero y quesos bien curados. Mi calificación para este Paul Mas Estate Malbec en su añada de 2013 es de un 91 sobre 100.

miércoles, 3 de junio de 2015

Baron de Brane 2009

El Château Brane Cantenac es uno de los terroir más respetados en la apelación de Margaux, en pleno Medoc, famosa por la calidad y finura de sus vinos. El primer vino de la bodega adquiere la categoría de Grand Cru Classé y este Baron de Brane, su segundo vino, es una buena muestra de la elegancia y longevidad de los vinos procedentes de la orilla izquierda de la Gironda.

El actual propietario de la bodega, desde que en 1992 se hiciera con el timón de la misma, es Henri Lurton, y su filosofía intenta aunar la tradición de sus antepasados con las más novedosas tecnologías al servicio de la viticultura en consonancia con una agricultura sostenible y un tratamiento ecológico para preservar un terroir único.

La añada de 2009 fue sin duda una de las mejores de esta bodega en muchos años debido a una climatología muy favorable para el desarrollo de sus vides, con una baja producción que extrae lo mejor de cada planta y de cada fruto. Se trata de un coupage de merlot (58%) y cabernet sauvignon (42%) que ha recibido una crianza de 12 meses en barricas de roble francés, siendo nuevas un 30% de las mismas. Un vino cuya marcada acidez y su noble procedencia garantizan varios lustros de buena guarda en botella.

A la vista presenta un color picota con ribete granate de capa media-alta y con lágrima de media densidad, gruesa y ligeramente tintada.

En nariz se muestra intenso, envolvente y elegante. Entrega notas de cerezas, ciruelas rojas, regaliz dulce, chocolate, vainilla y ligerísimos tostados de la madera. Complejo y exquisito.

En boca posee una entrada potente y con una acidez muy marcada que garantiza la longevidad del vino. Es recomendable una decantación previa del mismo de al menos 3 horas, para evitar los sedimentos del vino y también para que el oxígeno haga abrirse a este Baron de Brane y entregarnos toda su calidad. Muestra unos taninos maduros y ofrece una explosión de fruta roja con notas de grosellas, arándanos, frambuesas y tabaco que dan paso a una retronasal que nos habla de incienso, roble cremoso y un matiz ligeramente especiado. Final largo y buena persistencia.

Por algo más de 35€ podemos disfrutar de un clásico Medoc, un auténtico vinazo francés que nos dará lo mejor de sí mismo en los próximos 4 ó 5 años. Marida bien con carnes rojas a la parrilla o plancha, quesos bien curados, embutidos ibéricos y un buen filete de atún rojo. Mi calificación para este Baron de Brane en su añada de 2009 es de un 94 sobre 100.

viernes, 29 de mayo de 2015

Roque Colombe 2011

En 1957, después de un invierno muy frío que congeló una gran cantidad de olivos de la región de Vacqueyras, los viticultores de la zona decidieron unirse y poner sobre la mesa sus conocimientos y viñedos en común para crear una bodega llamada Vignerons de Caractere. Ochenta familias de viticultores compartiendo sus conocimientos generación tras generación para lograr vinos de la calidad del que hoy os traigo.

Se trata de un vino del sur del valle del Ródano, de la mítica región de Châteauneuf-du-Pape, conocida por estar cultivada con viñedos desde la llegada del Papa Juan XXII en el siglo XIV, que se hizo construir un castillo e impulsó de manera definitiva el cultivo de la vid.

La uva estrella de esta apelación es la garnacha que se suele combinar con hasta doce tipos de uva diferentes. En el caso de este Roque Colombe se trata de un assemblage de garnacha, syrah y mourvèdre (la monastrell de la zona) que ha recibido una crianza en barricas de roble de entre 12 y 18 meses antes de ser embotellado. La calidad de la uva, especialmente de la garnacha procedente de viñas viejas de bajísimo rendimiento, hacen de este vino un regalo para el paladar.

A la vista presenta un color granate con ribete guinda, de capa baja y con lágrima densa, gruesa y brillante.

En nariz se muestra elegante y fresco, sutil. Entrega notas de cerezas, guindas, hierbas de monte, café, caramelo y tostados de la madera.

En boca posee una entrada envolvente, redonda, con unos taninos sedosos. Equilibrado y muy fino. Notas de fresones y cerezas maduras, mostrándose algo licoroso y muy mineral. La retronasal nos habla de regaliz dulce, especias y roble cremoso. Final de recorrido algo corto y buena persistencia.

Por unos 25€ podéis haceros en la casa de nuestros amigos de Oh délice! con una botella de este gran vino del Ródano, con toda la potencia varietal de la mejor garnacha a la que hay que darle unas horas de reposo en decantador para que nos entregue toda su magia. Marida muy bien con guisos de conejo, estofados y un buen confit de pato. Mi calificación para este Roque Colombe en su añada de 2011 es de un 93 sobre 100.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Clavelier et Fils "Les Perrières" 2011

Para celebrar el vino número 100 que analizo para este blog os traigo una pequeña joya de la región francesa de Borgoña. Un vino de la bodega Clavelier et Fils de la que ya os he traído alguna muestra en estas páginas, gracias a la selección que tienen de sus vinos en Oh delice!.

Como es propio de los vinos de la región, se trata de un monovarietal de uva pinot noir, tan delicada como elegante y rica en matices, que ha pasado por una crianza en barricas de roble francés. Este vino forma parte de la línea de gama alta de la bodega, "Les essentiels", que se caracteriza por una cuidada selección del fruto y un trabajo en bodega que apuesta por rescatar la esencia de esta variedad.

Una de las peculiaridades de este vino, que lo hacen especialmente recomendable, es el hecho de agradar de igual manera a expertos como a neófitos, ya que siendo muy fácil de beber y con un nivel de alcohol bajo (13 grados), posee una complejidad y amplitud de matices realmente notable.

A la vista presenta un color rubí con ribete rosaceo, poco cubierto y con lágrima brillante y de media densidad.

En nariz se muestra fresco y perfumado, con notas de moras, lilas, fresas, champiñón y una ligera mineralidad.

En boca posee una entrada sedosa, elegante, con taninos maduros. Nos trae recuerdos de confitura de moras, fresas, frambuesas y golosina de fresa. La retronasal nos habla de fruta madura y muestra matices ligeramente especiados. Final de medio recorrido y buena persistencia.

Por unos 30€ podemos disfrutar de un vino amable y complejo, un Borgoña de verdad, de la prestigiosa región de Beaune donde alcanza la distinguida calificación de Primer Cru. Lo tomé con un buen confit de pato con confitura de fresa y fue un rotundo éxito. Marida igualmente bien con todo tipo de aves de corral, carnes blancas, ensaladas calientes, foie, caza, pescados a la plancha y quesos semi curados. Mi calificación para este Clavelier et Fils "Les Perrieres" en su añada de 2011 es de un 92 sobre 100.

lunes, 13 de octubre de 2014

Clos Lapeyre Vent Balaguer 2006

En una visita a mis amigos de Oh Delice! andaba yo buscando un Sauternes de calidad, cuando mi querido Antonio Calleja, pintor, hombre de Ciencia y apasionado del vino, me recomendó este Vent Balaguer, con su sonrisa cómplice de esas de "hazme caso, no te vas a arrepentir". Y no seré yo quien ponga en duda el buen gusto de Antonio con lo cual me hice con una botella del susodicho y me lo llevé a casa.

Este vino procede de la bodega Clos Lapeyre, afincada en la región vitivinícola de Jurançon y tiene como particularidad que sus uvas (petit manseng), son recogidas en cosecha tardía, en algunas añadas incluso en diciembre, y su deshidratación natural es efecto del viento que le da nombre al propio vino, el vent balaguer procedente de Navarra y que al cruzar el Pirineo en la zona suroeste francesa seca la uva dándole unas propiedades organolépticas apasionantes.

Se trata, pues, de un monovarietal de petit manseng procedente de cosecha tardía para el cual se han empleado métodos exclusivamente ecológicos, un vino de artesano, de artista, como nuestro buen amigo Antonio. Hasta la etiqueta desprende ese espíritu creativo, siendo una representación de una pintura de Chahab, famoso artista iraní que vive en Béarn, donde está enclavada la bodega.

A la vista presenta un color ambarino con ribete dorado, poco cubierto y con lágrima muy densa y brillante.

En nariz se muestra intenso, envolvente, emocionante. Entrega notas de melocotón en almíbar, fruta compotada, membrillo, pera, miel, piel de naranja, barniz y un matiz ligeramente especiado.

En boca posee una entrada densa, untuosa, acaricia toda la boca con un cálido dulzor. Se muestra complejo y amplio, casi inabarcable. Notas de miel, melocotón y caramelo unidas a una acidez bien equilibrada hacen de él un vino redondo. La retronasal vuelve a emocionarnos con el dulzor de un buen almíbar y la frescura de una ensalada de frutas. Final largo y buena persistencia.

Por algo más de 30€ (la botella de 50 cl.) podemos disfrutar de uno de los mejores vinos dulces del mundo, así, sin más. Ideal para acompañar postres, chocolate, foie o simplemente para deleitarnos con él a solas. Mi calificación para este Clos Lapeyre Vent Balaguer en su añada de 2006 es de un 96 sobre 100.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Côté Mas Rouge Intense 2013

Jean-Claude Mas es uno de los protagonistas del renacimiento de los vinos del Languedoc en Francia. Con la intención de crear vinos modernos con espíritu clásico, ha trasladado todo ese buen gusto a la IGP Pays d'Oc, en el sur del país vecino, utilizando uvas tan típicas de esa zona, así como del norte de España.

De esta manera la propuesta que os traigo hoy es un joven vino tinto creado a partir de un coupage de cariñena, garnacha y cinsault, con un ligero aporte de merlot y syrah. El vino ha recibido una crianza mínima en barricas de roble francés que ha servido para mantener la pureza frutal del mismo, además de suavizar su potencial tánico.

Se trata, por tanto, de un vino fresco, amable y goloso, ideal para disfrutar cada día, más si cabe, teniendo en cuenta su sorprendente precio: solo 10€ si os hacéis con una botella en nuestro importador favorito Oh Delice!.

A la vista presenta un color picota con ribete entre rosado y violáceo, poco cubierto y con lágrima de media densidad muy brillante.

En nariz se muestra goloso y frutal. Notas de piruleta, cereza, golosina de fresa y regaliz rojo animarán las pituitarias de los más atrevidos. Un vino divertido y fresco.

En boca posee una entrada amable, con una buena acidez que invita a beber más. Muestra poco cuerpo y unos taninos dulces y ya maduros, a pesar de la juventud del vino. Notas de fresas, frambuesas y piruleta refrescan nuestro paladar y lo llenan de una frutalidad muy agradable. La retronasal nos trae recuerdos de fruta madura y madera húmeda que dan paso a un final de medio recorrido y buena persistencia.

Un vino diferente y muy recomendable, con una relación calidad- precio poco común en los vinos franceses, que alegrará las comidas de aquellos paladares que disfruten de un buen vino sin complejos. Marida bien con ensaladas, aperitivos, dulce de membrillo, quesos frescos y carnes blancas. Mi calificación para este Côté Mas Rouge Intense en su añada de 2013 es de un 90 sobre 100.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Château Albà 2007

Francia, así como España, está lleno de buenas propuestas vinícolas en toda su extensión geográfica. No es la primera vez que traigo a estas páginas un vino procedente del sur del país vecino, en este caso de la apelación Côtes de Castillon, que por intereses comerciales ha pasado a llamarse en los últimos años Côtes de Bourdeaux, por su proximidad a la mítica región vinícola francesa.

En este caso, la unión de experiencia y apuesta por un terroir diferente, llevaron a Jean-Patrick Meyrignac y a su mujer, enóloga de profesión, Pilar Albà, a hacerse con unas excelentes fincas con orientación sur- suroeste asentadas sobre suelos arcillo- calcáreos en superficie con un subsuelo de piedra caliza que permiten el desarrollo de la uva con una maduración adecuada y una selección del fruto totalmente manual. Hasta el punto que a partir de la cosecha de 2012 etiquetarán sus vinos bajo la calificación de vino ecológico.

El que os traigo hoy es un assemblage de merlot (72%), cabernet franc (26%) y cabernet sauvignon (2%), procedente de cepas con 45 años de edad en el caso de las cabernet y 37 para la merlot, recibiendo una crianza de 12 meses en barricas de roble francés, nuevas en un 30%. Se muestra como un vino equilibrado y fácil de beber, con una baja graduación alcohólica (solo 13 grados) que lo convierten en un compañero ideal ante cualquier propuesta gastronómica.

A la vista presenta un color picota con ribete granate, poco cubierto y con lágrima de media densidad muy brillante.

En nariz se muestra fresco y complejo, aunque poco intenso. Entrega notas de flores blancas como el azahar, regaliz, fresas y frambuesas con una marcada mineralidad.

En boca posee una entrada amable, sedosa, con unos taninos maduros. Es un vino fino y elegante. Nos trae recuerdos de cerezas, guindas y buena madera con un matiz especiado, dejando un ligero amargor final. La retronasal nos ofrece fruta madura, roble y eucalipto, matices que dan paso a un final largo y una buena persistencia.

Por 19€ en la vinoteca Oh Delice! (que estrenan nuevo espacio y página web) podéis disfrutar de un vino fresco y diferente, muy agradable en boca y con una evolución en copa muy interesante. Marida bien con ensaladas, pastas, carnes blancas y pescados a la plancha. Mi calificación para este Château Albà en su añada de 2007 es de un 90 sobre 100.

viernes, 22 de agosto de 2014

Clavelier & Fils Bourgogne Pinot Noir 2010

La bodega Clavelier & Fils está situada en la localidad de Nuits-Saint-Georges, en plena Borgoña francesa. Su trabajo en el mundo vitivinícola procede de 1935, año en que Antoine Clavelier, aconsejado por su tío Jean Pinot, decide crear su propio vino después de haber adquirido una amplia experiencia como jefe de bodega para distintos productores.

El vino que os traigo hoy es un genérico de su denominación de origen, monovarietal de pinot noir con crianza en barrica de roble francés que, sin llegar a la calidad de los grandes Borgoñas, nos sirve de iniciación en unos vinos complejos, sutiles, elegantes y muy especiales.

Un vino para tomar con calma, apreciando con el paso del tiempo en copa la profundidad de sus aromas y la sutileza de su paso por boca.

A la vista presenta un color rojo guinda con ribete rosado, muy poco cubierto y con lágrima densa y brillante.

En nariz muestra aromas muy sutiles que poco a poco se expanden en la copa entregando notas de cerezas, guindas, hierbas de monte, trufas y especias.

En boca posee una entrada potente con una acidez muy marcada y taninos aterciopelados. Notas de guindas, cuero mojado y buena madera dan paso a una retronasal donde imperan recuerdos de fruta madura y madera fresca. Final con buen recorrido y persistencia media.

Recomiendo que, sin llegar a decantar, se le ofrezca a este vino la oportunidad de expresarse en copa en toda su magnitud ya que a medida que pasan los minutos se va mostrando mucho más espectacular en nariz y más equilibrado en boca. Por 14€ en la casa de nuestros buenos amigos Clotilde y Antonio, en Oh Delice!, podéis haceros con alguna botella de este Borgoña para iniciados y amantes de la variedad y calidad de los vinos sin tener en cuenta procedencia o tipo de uva. Marida perfectamente con carnes blancas, aves de corral, aperitivos, ensaladas y quesos frescos. Mi calificación para este Clavelier & Fils Bourgogne Pinot Noir en su añada de 2010 es de un 88 sobre 100.

miércoles, 16 de julio de 2014

Chateau Bertin Cuvée Prestige 2008

Volvemos a Burdeos, siempre es un placer disfrutar de una buena copa de estos tintos que elevan el alma con su equilibrio, elegancia y buen hacer. Esta vez nos vamos a la zona de Saint Emilion, colindante con otras míticas como el Pomerol. Como todos los vinos de la orilla derecha del río Dordoña cede el protagonismo a la merlot (80%) respecto a la cabernet sauvignon (20%) para ofrecer un producto redondo y cuidado.

No es un vino memorable pero sirve de iniciación a los buenos Burdeos, y se convierte en un agradable compañero de mesa ante todo tipo de propuestas gastronómicas. Sencillo pero bien hecho, con mimo. Ha recibido una crianza de 10 meses en barricas de roble francés y se convierte en otra de las apuestas de nuestro querido amigo Antonio de Oh délice!, lo cual ya es una garantía de calidad.

A la vista presenta un color granate con ribete rubí, poco cubierto y con lágrima densa.

En nariz entrega una buena intensidad. Notas de frutas en compota, cebolla caramelizada, caramelo de feria, tabaco y especias dulces, envuelven matices frutales de arándanos.

En boca posee una entrada amplia, golosa, resulta casi dulzón, con taninos maduros. Entrega notas de pasas, especias y buena madera. En la retronasal aparecen matices de fruta madura y madera húmeda  que dan paso a un final de medio recorrido y persistencia media.

Por 17€ se nos ofrece la posibilidad de brindar con cualquier comida de cada día con un vino que muestra frescura y la sutileza propia de los vinos franceses. Marida bien casi con cualquier plato, especialmente pescados a la plancha, quesos poco curados, aves de corral y ensaladas. Mi calificación para este Chateau Bertin Cuvée Prestige en su añada de 2008 es de un 87 sobre 100.

miércoles, 25 de junio de 2014

Bourgogne Cuvée Latour 2012

Resulta sorprendente que a día de hoy aún no hubiera muestras de vinos de la variedad pinot noir en este blog. Esto es algo que va a ser solucionado a lo largo de esta semana, con vinos de Borgoña e incluso alguno español, que servirán de entrenamiento para la excelente cata que disfrutaré en Oh Delice! el próximo sábado.

Mi interés por esta variedad surge, como para muchos, a partir de la difusión de la película Sideways (que recibió en nuestro país el título "Entre copas"). Además de las virtudes propias de la oscarizada película, se convirtió en un referente para todos los aficionados al vino, hasta el punto de lograr a nivel mundial un auge espectacular de ventas en los vinos procedentes de pinot noir, así como una bajada en los vinificados a partir de la variedad merlot. Aviso a navegantes: la película es una maravilla pero su credo vitivinícola está lleno de incongruencias (hasta el punto de que la joya de la colección de vinos del protagonista, un Chateau Cheval Blanc de 1961, está hecho a partir de dos variedades de uva que supuestamente detesta: merlot y cabernet franc).

Dicho esto, quiero apuntar que la pinot noir se caracteriza por ser una uva muy delicada cuyo desarrollo pleno solo se da en lugares muy concretos del planeta. Los de mayor calidad, por tradición y expresión, han sido los de la Borgoña francesa. Pero también se ven buenas muestras en zonas muy concretas de Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica y California. El vino que hoy analizo es un joven Borgoña procedente de los prestigiosos viñedos de Louis Latour. Este vigneron francés, posee la mayor cantidad de hectáreas de viñedo con la apelación de Premier y Grand Cru de toda la Borgoña. En cambio este Cuvée Latour se vinifica a partir de uvas de menor calidad de estos mismos viñedos, además de una selección de uvas de mayor calidad de Santenay y Auxey- Duresses. El resultado es el de un vino correcto, interesante como iniciación a los Borgoña, que es fácil de encontrar por unos ajustados 14€.

A la vista presenta un color cereza con ribete rosado, muy poco cubierto y con lágrima brillante y de media densidad.

En nariz muestra notas de cerezas, guindas y grosellas, con matices a cuero mojado y alquitrán. Mineralidad.

En boca posee una entrada amable, con marcada acidez y unos taninos maduros. Como buen Borgoña es muy sutil, elegante y con buen equilibrio. Entrega notas de dulce de membrillo y cerezas maduras. No muestra complejidad ni excesiva intensidad. Fruta madura en la retronasal da paso a un final algo corto y de media persistencia.

Vino sencillo, modesto, pero con oficio, que será buen acompañante de pastas, carnes blancas y guisos de cordero. Aunque el precio de los grandes Borgoña suele ser muy alto, es bueno iniciarse con un vino de este tipo para saber si merecerá la pena seguir investigando en los placeres de la pinot noir. Mi calificación para este Bourgogne Cuvée Latour en su añada de 2012 es de un 87 sobre 100.

viernes, 13 de junio de 2014

Hauts de Pontet-Canet 2008

Si La Rioja es mi denominación de origen más valorada en España, Pauillac, sin duda alguna, lo es de Francia. La finura y elegancia con que se crean sus vinos, casi eternos por sus innatas condiciones de guarda, ofrecen la más interesante muestra del Medoc en particular y de Burdeos en general.

Al sur y cercano a los míticos viñedos de Mouton Rothschild, se alzan unos paupérrimos suelos de grava y arena donde resulta difícil creer que puedan desarrollarse cepas de cualquier variedad. La calidad y concentración que ofrecen las uvas procedentes de ellas, crean vinos únicos, memorables. En este escenario se erige desde comienzos del siglo XVIII el viñedo comprado por el gobernador del Medoc Jean-François de Pontet, al que más tarde se añadirían unos viñedos vecinos de la localidad de Canet, naciendo una de las fincas más importantes de esta región que, un siglo después, en 1855, ganaría la apelación de grand cru classé: Chateau Pontet-Canet. La bodega pasa a manos de Guy Tesseron en 1975 cuya familia se hace cargo de la misma desde entonces.

El segundo vino de esta magnífica bodega es el que hoy analizo, Hauts de Pontet-Canet, un assemblage de uvas cabernet sauvignon (60%), merlot (35%), cabernet franc (4%) y petit verdot (1%), que han recibido, tras su fermentación, una crianza de 12 meses en barricas de un uso de roble francés. Toda la vendimia se ha realizado a mano en pequeñas cajas y los trabajos en los viñedos se siguen realizando a día de hoy a caballo, con procesos exclusivamente naturales y cuidadosa selección de los frutos. Un producto impecable que, por unos 45€, entrega una mágica experiencia para los sentidos.

A la vista presenta un color granate oscuro con ribete rubí, cobertura media-alta y lágrima gruesa, brillante y de media densidad. Muy limpio y elegante.

En nariz se muestra muy intenso, envolvente y complejo. Notas de fruta confitada, pasas, roble cremoso, vainilla y chocolate. Emocionante.

En boca tiene una entrada casi impecable, intenso, carnoso, con buena acidez aunque algo licoroso. Sin duda al vino le faltan años en botella para entregarse plenamente. Posee unos taninos sedosos, notas de cerezas y moras maduras, con matices de buena madera. Especias, lácteos y roble tostado en retronasal dan paso a un final largo y de persistencia media. Imprescindible decantar un par de horas antes del consumo.

Resulta difícil encontrar en tiendas botellas de esta añada de 2008 que en Burdeos fue calificada como excelente. Recomiendo, en cualquier caso, a todo el que pueda permitírselo, la añada de 2010, tanto en este vino como en el que da nombre a la bodega, ya que está considerada una de las mejores de la Historia. El vino marida a la perfección con arroces, carnes rojas y blancas a la parrilla, quesos curados, foie y pescados a la plancha. Mi calificación para este Hauts de Pontet-Canet en su añada de 2008 es de un 95 sobre 100.

lunes, 2 de junio de 2014

Les Maros 2011

El Languedoc en una zona vinícola situada en el sureste de Francia, y es reconocida por poseer los viñedos galos más antiguos. Se conoce la existencia de viñas en esta zona desde el Plioceno, lo cual da una buena imagen de la estrecha relación entre esta región y el vino.

Beatrice y Sebastien Fillon estaban inmersos en la típica vida urbana y estresante condicionada por el sistema capitalista hasta que en 2006 deciden dar un vuelco a sus vidas y dedicarse a la creación de vinos. Para ello eligen una zona muy interesante del Languedoc, junto a las elevaciones de Larzac, que se caracteriza por un clima que impone días muy soleados con noches frescas y secas. Todo ello se muestra ideal para el cultivo de variedades como la garnacha que, en el caso que nos ocupa, se ensambla con la cariñena y la cinsault (o hermitage) que le aportan la frescura y acidez que le falta a la primera para lograr un producto con un potencial asombroso.

Los vinos de Languedoc se caracterizan por su potencia alcohólica (en el caso del analizado 14,5 grados) y una presencia frutal muy marcada, hasta el punto que la crianza de este Les Maros se ha llevado a cabo en grandes toneles en vez de en barricas bordelesas para que la fruta no pierda ni un mínimo de intensidad en la unión con la madera. Procede de parcelas con cepas entre los 15 y 85 años y la vendimia se realiza de forma manual, con un cuidado enorme por la fruta, para lograr una gran calidad y concentración en el mosto.

A la vista muestra un intenso color picota, casi sin diferencia con el ribete o menisco, bien cubierto y con lágrima de densidad media.

En nariz muestra una evidente componente frutal, cerezas y grosellas con notas de cuero mojado y alquitrán, desapareciendo estas dos últimas al airearse el vino para entregarse definitivamente a la frutalidad del mismo. Marcada mineralidad.

En boca tiene una entrada potente, carnosa, con un alto componente de fruta madura, notas a cereza y regaliz y una cierta mineralidad. Muestra unos taninos ligeramente aterciopelados con buena estructura y, una vez aireado en copa, aporta también notas a bosque y cuero mojado. La retronasal cede todo el protagonismo a cerezas maduras y buena madera. Posee un final largo y con buena persistencia.

Un nuevo gran vino que tenemos la oportunidad de adquirir en Oh Delice!, fruto del gran trabajo de campo que hacen sus dueños Antonio y Clotilde y que, por sólo 14€, nos trae una de esas garnachas potentes de verdad (en un 60% del producto), como las aragonesas, pero bien ensamblada con la cariñena (20%) y la cinsault (20%) para redondear un vino excelente. Se recomienda decantar durante una hora anterior al consumo para dar paso a un maridaje ideal con guisos de cordero, caza, y quesos con personalidad, como el roquefort típico de la zona de Larzac. Mi calificación para este Les Maros en su añada de 2011 es de un 91 sobre 100.

lunes, 19 de mayo de 2014

Chateau Bourgneuf 2006

El otro vino que tuvimos la oportunidad de disfrutar el viernes en la cena con nuestro amigo Carlos fue este Chateau Bourgneuf de 2006, un vino con una mayor componente de guarda y que decidimos decantar por unas dos horas. Este vino es un buen ejemplo de la manera de vinificar en el Pomerol, donde la merlot se lleva gran parte del protagonismo y los suelos arcillosos con algo de grava unidos a una buena orientación con buena cantidad de sol dan resultados excelentes.

Es otra de esas zonas "intocables" de Burdeos en lo económico, aunque en este caso el precio no se dispara más allá de los 35 o 40€. Lo vinifica la familia Vayron desde 1840 en una pequeña finca de 9 hectáreas y se encuentran ya en la octava generación creando este vino. Un buen cuidado del viñedo unido a un suelo excepcional dan un vino muy regular en sus diferentes añadas, rara vez decepciona, y este de 2006 no es una excepción.

Se trata de un assemblage de merlot (90%) y cabernet franc (10%) criado en barricas de roble francés nuevas, de primero y segundo año durante un periodo de tiempo que se encuentra entre los 12 y 14 meses.

A la vista presenta un color granate con ribete teja, bien cubierto, con una lágrima de densidad media y muy brillante.

En nariz se muestra envolvente con un marcado olor a fruta madura, algo pasificada, con notas de cuero mojado, guindas en licor y resinas.

En boca tiene una entrada amable gracias a unos taninos sedosos, nos trae matices especiados (pimienta negra), fruta confitada y buena madera, apoderándose estos dos últimos de la retronasal. Final largo y buena persistencia.

Es uno de esos vinos que demuestra un gran oficio detrás de él. No es tan fácil como otros, no gustará a todo el mundo, pero para el buen enófilo que guste de los vinos clásicos de Burdeos será un buen motivo de celebración. El maridaje lo hicimos con un exquisito pollo de corral asado a la cerveza y el resultado fue excelente. También puede ser muy disfrutable con foie, quesos semicurados y carnes blancas, además de con pescados blancos a la plancha. Mi calificación para este Chateau Bourgneuf en su añada de 2006 es de un 92 sobre 100.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Chateau Haut L'Abeille 2010

La región de Burdeos tiene fama de albergar algunos de los vinos más caros del mundo pero también se pueden encontrar cosas muy interesantes a buen precio. Con esa intención me hice con este que os traigo hoy, vinificado por el famoso consultor Michel Rolland, amigo personal de Robert Parker y enólogo encargado de proyectos vinícolas en varios países del mundo, con algunos de los más reconocidos vinificadores como Robert Mondavi en Napa Valley o el Chateau Mouton-Rothschild en Pauillac.

En esta ocasión se trata de un vino con la acepción de Grand Vin de Bordeaux, que al sorprendente precio de 7,40€ nos trae un coupage de las variedades merlot (en un 70%) y cabernet sauvignon (en un 30%) con una crianza en barricas de roble francés nuevas, de primero y de segundo año, de entre 12 y 14 meses. Bien es conocido el gusto del señor Rolland por los vinos concentrados y con mucha madera, cosa que muestra este vino, lo primero en el color y lo segundo en todo lo demás. Un mal ejemplo de la práctica de unas técnicas que muchos han tachado de globalizadoras, ya que usadas en exceso hacen vinos fáciles de beber pero absolutamente planos.

Este Chateau Haut L'Abeille está vinificado en el pago de L'Abeille, dentro de la propiedad de la familia Chevalier en la Comuna de Villegouge, a pocos kilómetros de la denominación de Fronsac. A pesar de los méritos obtenidos en concursos nacionales es un vino que me ha dejado algo frío, lejos de otras propuestas de esta región que he tenido la suerte de probar.

A la vista muestra un color picota muy oscuro, bien cubierto y con lágrima de densidad media-alta.

En nariz es muy varietal, la merlot se siente de manera muy reconocible con notas de frutos rojos y ligeros matices especiados, algo licoroso.

En boca es mucho menos intenso que en nariz y menos agradable de lo que lo es a la vista, parece mostrar un gran vestido con un interior vacuo y decepcionante. Es algo tánico, con una marcada acidez y unos recuerdos a fruta que ceden todo el protagonismo a una madera excesiva, mal integrada, que también domina la retronasal. Final con persistencia media.

No es un mal vino pero sí una propuesta decepcionante, más si cabe viniendo de vinificadores tan reconocidos y de una región con vinos brillantes. Se puede maridar con carnes blancas y rojas a la brasa pero nunca aportará demasiado al conjunto. Para rematar la faena, lo tuve unas horas en la copa para observar su evolución y el resultado volvió a ser decepcionante, mostrando una rápida oxidación y una excesiva pasificación de los matices frutales. Mi calificación para este Chateau Haut L'Abeille en su añada de 2010 es de un 81 sobre 100.

martes, 6 de mayo de 2014

Chateau de Coubersant 1997

Ya hemos tratado en este blog la calidad de un vino procedente de Burdeos, en aquel caso de Lalande de Pomerol, ahora vamos a cruzar a la orilla izquierda de la Gironda y vamos a disfrutar un tinto del Medoc, de la zona de Pauillac, mítica por alojar algunos de los mejores viñedos del mundo como los Chateau Lafite, Latour o Pontet-Canet. Es una región que también es conocida por la longevidad de sus vinos que llegan a permitir décadas de guarda.

En Pauillac se suelen utilizar, en su gran mayoría, las mismas uvas de la otra región de Burdeos, cabernet sauvignon y merlot, pero en este caso la relación es diferente. Aquí el protagonismo se lo lleva la cabernet que, en el vino que nos ocupa, acapara el 80% de la mezcla, frente a ese 20% de merlot. Esto, unido a una crianza en barricas de roble francés de 18 meses y una guarda en botella de más de tres lustros, redondean un vino exquisito.

La cabernet es una uva que se vinifica en casi todo el mundo, una auténtica superviviente a cualquier tipo de clima, con mucho cuerpo y carácter y unos taninos recios procedentes de un hollejo bastante grueso, que solo el paso del tiempo consigue domesticar.

A través de una cata en nuestra querida Oh Delice!, descubrí este magnífico vino, todo un Cru Bourgeois que, si bien no es barato (49€), ofrece parte de la magia de una región con unos vinos memorables. Este de 1997 está en un momento perfecto para ser abierto y recomiendo un par de horas de decantación anteriores a su consumo para liberar todas sus cualidades.

A la vista presenta un color teja muy marcado con ribete anaranjado, buena cobertura y lágrima muy densa.

En nariz, tras la adecuada decantación, nos regala tonos florales y frutales muy intensos y envolventes, licoroso y con notas de café y cuero.

En boca emociona, tiene una entrada que es una auténtica caricia, los taninos sumamente sedosos con un alto contenido en fruta madura que envuelve, dan paso a una retronasal con notas a buena madera bien integrada. Final largo y persistente.

A pesar de haber tenido un ligero percance al descorchar, estos vinos con tanta edad son muy delicados en esa operación, y tras filtrarlo a través de una tela fina y limpia para librarlo de los pequeños trozos de corcho, el resultado final es emocionante. Un vino con marcada personalidad, sumamente delicado e ideal para maridar con carnes rojas, tanto a la plancha como guisadas, quesos e incluso pescado. Un esfuerzo económico algo alto para disfrutar de un Medoc memorable, muy recomendable. Mi calificación para este Chateau de Coubersant en su añada de 1997 es de un 95 sobre 100.

viernes, 25 de abril de 2014

Chateau Coutinel Elixir 2006

Volvemos al suroeste de Francia para visitar una joven denominación de origen (creada en 1975), Fronton, que es ampliamente conocida por sus vinos tintos amables, de mesa, de buen beber, vaya. Dentro de esta región sobresale un tipo de uva bastante poco común, la negrette, que se encarga de diseñar el cuerpo, la base de sus vinos. Chateau Coutinel es la joya de los viñedos de la familia Arbeau, y este Elixir que analizamos hoy es un vino fiel a su tierra y a una familia de vinificadores que lleva desde 1878 en este bendito negocio.

Responde a las señas típicas de su región, formando un assemblage de uvas negrette (40%), cabernet sauvignon (30%) y syrah (30%). Ha tenido una crianza de 13 meses en barricas nuevas de roble francés que han servido para crear un vino fácil de beber, fresco y amable. Por 14€ podemos tener en nuestra mesa un vino diferente, de marcada personalidad y apto para cualquier situación gastronómica que se presente.

A la vista es un vino de color rubí, poco cubierto y con lágrima de poca densidad.

En nariz se presentan aromas vegetales, con notas de bosque, muy especiado, mineral, fruta poco marcada y un ligero reflejo a cuero.

En boca es un vino fresco, con buena acidez, taninos maduros, poco intenso pero con buena entrada, ligeros tonos a mora dominados por una clara componente especiada, a pimienta negra, con una retronasal que nos deja de nuevo recuerdos a cuero y madera. Final de persistencia media.

En definitiva, un vino para el día a día, ideal para un aperitivo o unas copas previas a la comida, así como para maridar con ensaladas y pescados blancos a la plancha. Es un vino sencillo poco alcohólico (solo 12 grados) que casi con cualquier combinación va a ser un buen compañero, siempre que la mesa no sea muy contundente y le deje apagado y sin protagonismo. No será recordado como un vino memorable, pero sí agradable y puede salvar cualquier compromiso culinario teniéndolo de fondo de vinoteca. Mi calificación al Chateau Cotinel Elixir en su añada de 2006 es de un 83 sobre 100.