Cariñena es una de las tres denominaciones de origen más antigua de España, sólo más joven que Rioja y Jerez, lo cual indica el compromiso de esta tierra aragonesa por la viticultura. Care es la imagen de Bodegas Añadas, una joven empresa que lleva poco más de 10 años creando vinos a partir de las uvas recogidas en cuatro fincas de viñedos propios.
Finca Bancales, de la cual se extrae el vino que hoy os traigo, está situada a una altitud de 600 metros con orientación norte-sur y una edad de las cepas de entre 10 y 100 años. Se cultivan en esta finca las variedades garnacha, syrah, tempranillo, chardonnay y macabeo, centrándonos hoy exclusivamente en la primera de ellas que procede de cepas con 80 años de edad y una producción mínima que garantiza la máxima calidad de sus frutos.
Hablamos, pues, de un monovarietal de garnacha procedente de cepas viejas que ha recibido una crianza de 14 meses en barricas de roble americano (en un 60%) y francés (en un 40%) realizándose hasta tres trasiegos en este tiempo para posteriormente descansar otros 17 meses en botella antes de ser comercializado.
A la vista presenta un color granate con ribete cereza, de capa media-alta y lágrima densa y fina.
En nariz se muestra intenso con un marcado carácter varietal. Emocionante. Entrega notas de cerezas, especias, fruta de hueso y una marcada mineralidad.
En boca posee una entrada amplia, envolvente, frutosa y con unos taninos sedosos. Fresco, goloso, equilibrado y muy redondo, nos habla de fresas, frambuesas, cerezas, piruleta y caramelo. La retronasal nos trae recuerdos de mermelada de ciruelas, madera fresca y regaliz dulce. Es un vino untuoso y con mucho cuerpo. Final de medio recorrido y larga persistencia.
Por unos 13€ podemos disfrutar de una garnacha muy diferente a las de Gredos, con más cuerpo, estructura y presencia, aunque también algo menos fresca. Un vino que sorprende por su calidad aportando una relación calidad-precio poco habitual. Marida bien con carnes blancas, caza y un buen rissotto. Mi calificación para este Care Finca Bancales en su añada de 2011 es de un 93 sobre 100.
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jueves, 23 de julio de 2015
jueves, 8 de mayo de 2014
Monasterio de las Viñas Crianza 2008
Con el afán de haceros llegar el vino a la mesa, sin complejos ni impedimentos, de vez en cuando voy a ofreceros opciones interesantes que podéis encontrar en vuestro supermercado y a precios de risa. El vino que nos ocupa procede de la aragonesa denominación de origen de Cariñena y se trata de un coupage de uvas tempranillo, garnacha, cariñena y cabernet sauvignon. En la página web de la bodega explican un coupage diferente a este pero tras ponerme en contacto con ellos me confirmaron que la mezcla real es la que reza en la contraetiqueta de la botella, que es la que os he remitido.
La crianza se ha realizado en barricas de roble francés y americano durante un periodo de seis meses. Es un vino para compartir la comida de cada día, y, a pesar de tener ya 6 añitos, se muestra fresco y joven, fácil de beber. Una opción más que interesante para un vino de 2,65€.
A la vista presenta un color picota con ribete granate, poco cubierto y con lágrima densa.
En nariz hay una marcada presencia de frutas rojas frescas, con notas de cuero y madera mojada. Especiado.
En boca tiene una entrada excesivamente vigorosa, con una acidez algo descontrolada, fresco y frutoso con taninos maduros y final corto, algo vacuo.
Un vino, en definitiva, que no sorprenderá a nadie, pero que aportará una grata compañía en cualquier mesa, especialmente ante aperitivos y carnes blancas, y que demuestra que en nuestro país se elaboran vinos muy recomendables por muy poco precio. Eso sí, no hagan mucho caso de la pegatina que le han puesto en el cuello de la botella anunciando los 89 puntos de Robert Parker porque la cosa no llega a tanto y puede dar lugar a una pequeña decepción. Mi calificación para este Monasterio de las Viñas Crianza en su añada de 2008 es de un 85 sobre 100.
La crianza se ha realizado en barricas de roble francés y americano durante un periodo de seis meses. Es un vino para compartir la comida de cada día, y, a pesar de tener ya 6 añitos, se muestra fresco y joven, fácil de beber. Una opción más que interesante para un vino de 2,65€.
A la vista presenta un color picota con ribete granate, poco cubierto y con lágrima densa.
En nariz hay una marcada presencia de frutas rojas frescas, con notas de cuero y madera mojada. Especiado.
En boca tiene una entrada excesivamente vigorosa, con una acidez algo descontrolada, fresco y frutoso con taninos maduros y final corto, algo vacuo.
Un vino, en definitiva, que no sorprenderá a nadie, pero que aportará una grata compañía en cualquier mesa, especialmente ante aperitivos y carnes blancas, y que demuestra que en nuestro país se elaboran vinos muy recomendables por muy poco precio. Eso sí, no hagan mucho caso de la pegatina que le han puesto en el cuello de la botella anunciando los 89 puntos de Robert Parker porque la cosa no llega a tanto y puede dar lugar a una pequeña decepción. Mi calificación para este Monasterio de las Viñas Crianza en su añada de 2008 es de un 85 sobre 100.
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