Jean-Claude Mas es uno de los protagonistas del renacimiento de los vinos del Languedoc en Francia. Con la intención de crear vinos modernos con espíritu clásico, ha trasladado todo ese buen gusto a la IGP Pays d'Oc, en el sur del país vecino, utilizando uvas tan típicas de esa zona, así como del norte de España.
De esta manera la propuesta que os traigo hoy es un joven vino tinto creado a partir de un coupage de cariñena, garnacha y cinsault, con un ligero aporte de merlot y syrah. El vino ha recibido una crianza mínima en barricas de roble francés que ha servido para mantener la pureza frutal del mismo, además de suavizar su potencial tánico.
Se trata, por tanto, de un vino fresco, amable y goloso, ideal para disfrutar cada día, más si cabe, teniendo en cuenta su sorprendente precio: solo 10€ si os hacéis con una botella en nuestro importador favorito Oh Delice!.
A la vista presenta un color picota con ribete entre rosado y violáceo, poco cubierto y con lágrima de media densidad muy brillante.
En nariz se muestra goloso y frutal. Notas de piruleta, cereza, golosina de fresa y regaliz rojo animarán las pituitarias de los más atrevidos. Un vino divertido y fresco.
En boca posee una entrada amable, con una buena acidez que invita a beber más. Muestra poco cuerpo y unos taninos dulces y ya maduros, a pesar de la juventud del vino. Notas de fresas, frambuesas y piruleta refrescan nuestro paladar y lo llenan de una frutalidad muy agradable. La retronasal nos trae recuerdos de fruta madura y madera húmeda que dan paso a un final de medio recorrido y buena persistencia.
Un vino diferente y muy recomendable, con una relación calidad- precio poco común en los vinos franceses, que alegrará las comidas de aquellos paladares que disfruten de un buen vino sin complejos. Marida bien con ensaladas, aperitivos, dulce de membrillo, quesos frescos y carnes blancas. Mi calificación para este Côté Mas Rouge Intense en su añada de 2013 es de un 90 sobre 100.
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miércoles, 8 de octubre de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
Les Maros 2011
El Languedoc en una zona vinícola situada en el sureste de Francia, y es reconocida por poseer los viñedos galos más antiguos. Se conoce la existencia de viñas en esta zona desde el Plioceno, lo cual da una buena imagen de la estrecha relación entre esta región y el vino.
Beatrice y Sebastien Fillon estaban inmersos en la típica vida urbana y estresante condicionada por el sistema capitalista hasta que en 2006 deciden dar un vuelco a sus vidas y dedicarse a la creación de vinos. Para ello eligen una zona muy interesante del Languedoc, junto a las elevaciones de Larzac, que se caracteriza por un clima que impone días muy soleados con noches frescas y secas. Todo ello se muestra ideal para el cultivo de variedades como la garnacha que, en el caso que nos ocupa, se ensambla con la cariñena y la cinsault (o hermitage) que le aportan la frescura y acidez que le falta a la primera para lograr un producto con un potencial asombroso.
Los vinos de Languedoc se caracterizan por su potencia alcohólica (en el caso del analizado 14,5 grados) y una presencia frutal muy marcada, hasta el punto que la crianza de este Les Maros se ha llevado a cabo en grandes toneles en vez de en barricas bordelesas para que la fruta no pierda ni un mínimo de intensidad en la unión con la madera. Procede de parcelas con cepas entre los 15 y 85 años y la vendimia se realiza de forma manual, con un cuidado enorme por la fruta, para lograr una gran calidad y concentración en el mosto.
A la vista muestra un intenso color picota, casi sin diferencia con el ribete o menisco, bien cubierto y con lágrima de densidad media.
En nariz muestra una evidente componente frutal, cerezas y grosellas con notas de cuero mojado y alquitrán, desapareciendo estas dos últimas al airearse el vino para entregarse definitivamente a la frutalidad del mismo. Marcada mineralidad.
En boca tiene una entrada potente, carnosa, con un alto componente de fruta madura, notas a cereza y regaliz y una cierta mineralidad. Muestra unos taninos ligeramente aterciopelados con buena estructura y, una vez aireado en copa, aporta también notas a bosque y cuero mojado. La retronasal cede todo el protagonismo a cerezas maduras y buena madera. Posee un final largo y con buena persistencia.
Un nuevo gran vino que tenemos la oportunidad de adquirir en Oh Delice!, fruto del gran trabajo de campo que hacen sus dueños Antonio y Clotilde y que, por sólo 14€, nos trae una de esas garnachas potentes de verdad (en un 60% del producto), como las aragonesas, pero bien ensamblada con la cariñena (20%) y la cinsault (20%) para redondear un vino excelente. Se recomienda decantar durante una hora anterior al consumo para dar paso a un maridaje ideal con guisos de cordero, caza, y quesos con personalidad, como el roquefort típico de la zona de Larzac. Mi calificación para este Les Maros en su añada de 2011 es de un 91 sobre 100.
Beatrice y Sebastien Fillon estaban inmersos en la típica vida urbana y estresante condicionada por el sistema capitalista hasta que en 2006 deciden dar un vuelco a sus vidas y dedicarse a la creación de vinos. Para ello eligen una zona muy interesante del Languedoc, junto a las elevaciones de Larzac, que se caracteriza por un clima que impone días muy soleados con noches frescas y secas. Todo ello se muestra ideal para el cultivo de variedades como la garnacha que, en el caso que nos ocupa, se ensambla con la cariñena y la cinsault (o hermitage) que le aportan la frescura y acidez que le falta a la primera para lograr un producto con un potencial asombroso.
Los vinos de Languedoc se caracterizan por su potencia alcohólica (en el caso del analizado 14,5 grados) y una presencia frutal muy marcada, hasta el punto que la crianza de este Les Maros se ha llevado a cabo en grandes toneles en vez de en barricas bordelesas para que la fruta no pierda ni un mínimo de intensidad en la unión con la madera. Procede de parcelas con cepas entre los 15 y 85 años y la vendimia se realiza de forma manual, con un cuidado enorme por la fruta, para lograr una gran calidad y concentración en el mosto.
A la vista muestra un intenso color picota, casi sin diferencia con el ribete o menisco, bien cubierto y con lágrima de densidad media.
En nariz muestra una evidente componente frutal, cerezas y grosellas con notas de cuero mojado y alquitrán, desapareciendo estas dos últimas al airearse el vino para entregarse definitivamente a la frutalidad del mismo. Marcada mineralidad.
En boca tiene una entrada potente, carnosa, con un alto componente de fruta madura, notas a cereza y regaliz y una cierta mineralidad. Muestra unos taninos ligeramente aterciopelados con buena estructura y, una vez aireado en copa, aporta también notas a bosque y cuero mojado. La retronasal cede todo el protagonismo a cerezas maduras y buena madera. Posee un final largo y con buena persistencia.
Un nuevo gran vino que tenemos la oportunidad de adquirir en Oh Delice!, fruto del gran trabajo de campo que hacen sus dueños Antonio y Clotilde y que, por sólo 14€, nos trae una de esas garnachas potentes de verdad (en un 60% del producto), como las aragonesas, pero bien ensamblada con la cariñena (20%) y la cinsault (20%) para redondear un vino excelente. Se recomienda decantar durante una hora anterior al consumo para dar paso a un maridaje ideal con guisos de cordero, caza, y quesos con personalidad, como el roquefort típico de la zona de Larzac. Mi calificación para este Les Maros en su añada de 2011 es de un 91 sobre 100.
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